Washington, EFE
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó ayer en tres décimas su previsión de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de Latinoamérica y el Caribe para 2024, hasta el 2.1 por ciento.
El informe de perspectivas económicas mundiales (WEO, siglas en inglés) recuerda que la región creció el 2.2 por ciento en 2023 y refleja que las cifras previstas para este año y el próximo están muy por debajo de las del conjunto de mercados emergentes y economías en desarrollo.
Los países en desarrollo crecieron un 4.4 por ciento en 2023 y el FMI anticipa que lo harán un 4.2 por ciento en 2024 y 2025, lo que no cambia la previsión de julio en el primer caso y la reduce una décima en el segundo.
En las dos principales economías de América Latina y el Caribe, Brasil y México, el cambio respecto a lo anticipado en julio es significativo.
El FMI prevé que la economía brasileña, que avanzó un 2.9 por ciento en 2023, crecerá un 3 por ciento en 2024.
Son nueve décimas más que en su anterior informe, que se atribuyen a un mayor consumo privado e inversión en el primer semestre debido a un mercado laboral ajustado y a que las inundaciones provocaron menos perturbaciones de las previstas, entre otros factores.










