Esfuerzos que deben ser reconocidos

A un sinfín de problemas y obstáculos se había enfrentado la Policía Nacional Civil (PNC), en el marco del cumplimiento de su deber, desde que fue fundada hace casi 20 años, como consecuencia de que fue instituida sin una visión de futuro y sin el acompañamiento debido que incluyera aspectos como su modernización y actualización.

Sin embargo, la institución ha logrado sobreponerse a esa y otras coyunturas difíciles, gracias a las acciones en lo interno, entre ellas su profesionalización, los ascensos, la graduación de más efectivos y la autodepuración.

“Hoy, la sociedad la reconoce como una de las mejores entidades, pues los actuales agentes son parte del cambio y de ese amanecer que Guatemala está viviendo”, destacó ayer el ministro de Gobernación, Francisco Rivas, en el marco de un homenaje a los 445 agentes caídos desde 1997.

En este contexto, es oportuno resaltar el trabajo de la PNC en el resguardo de la ciudadanía, el combate del crimen organizado y sus acciones humanitarias. Entre las tareas sobresalientes actuales están los esfuerzos por la pacificación de las comunidades de Ixchiguán y Tajumulco, San Marcos, en coordinación con el Ejército.

Otro ejemplo es el combate del crimen organizado, como ocurrió ayer en Jutiapa, donde se desarticuló una estructura dedicada al secuestro y se capturó a 15 sujetos, así como el desmantelamiento de una banda que extorsionaba a transportistas y
comerciantes en la capital, y la aprehensión de 11.

Y como parte de la profesionalización y dignificación de la Policía, también hay relevos en los mandos superiores, con la juramentación, el lunes, de tres nuevos jefes, con lo cual continúa su fortalecimiento.

Con estas acciones, el Ministerio de Gobernación continúa la tarea de proteger a los no menos de 16 millones de guatemaltecos, para lo que están disponibles 35 mil elementos, cuya misión es garantizar la seguridad, uno de los principales compromisos del Gobierno.

Es importante reconocer que sí existen esfuerzos encaminados a mejorar la tranquilidad, por lo que se debe motivar el trabajo e instar a los uniformados a continuar en esa línea, además de hacer un homenaje a aquellos que han ofrendado su vida por servir al país.

Redacción DCA