El concepto de seguridad

Los conceptos más amplios y evolucionados de seguridad, se orientan a la protección de las personas y las sociedades. 

La seguridad se ha convertido en una categoría teórica que ofrece elementos de interpretación y análisis del sistema internacional. Es posible reconocer diferentes enfoques de seguridad en los debates que las diferentes tradiciones o escuelas han desarrollado en el marco de la teoría de las Relaciones Internacionales.

Como parte de la evolución de los marcos conceptuales que sirven como referentes para el estudio de las dinámicas de la seguridad, se han desarrollado distintos enfoques que buscan dar una respuesta más amplia y profunda a los múltiples problemas vinculados a la seguridad; además de ofrecer explicaciones sobre cómo se producen esas dinámicas y por qué se originan.

El debate sobre el concepto de seguridad se ha centrado sobre el papel que debe llevar a cabo el Estado en su consecución; el marco de los estudios críticos de seguridad se concibe como una alternativa al enfoque tradicional de la Seguridad Nacional, implicando una ampliación de los referentes de seguridad de carácter estatista hacia una perspectiva de procesos sociales, que trasciende del carácter estatocéntrico para enfatizar en las dinámicas sociales que permiten entender la complejidad social y su transformación, destacando la necesidad de relacionar la producción teórica con la práctica política.

Los distintos enfoques de seguridad han trascendido la teorización para tener implicaciones en materia de política internacional; sin embargo, el enfoque predominante ha sido el de la escuela de Seguridad Nacional, de manera, que en términos de política de seguridad se ha traducido en políticas orientadas a la supervivencia de los Estados –expansionistas o de contención-. Dentro de este mismo enfoque también se han desarrollado recientemente políticas de seguridad y defensa colectiva, así como de seguridad cooperativa.

La evolución del concepto de seguridad reitera uno de los mayores reclamos teóricos a la escuela de Seguridad Nacional, en cuanto a su limitación para explicar y reaccionar a los cambios del entorno. Los conceptos más amplios y evolucionados de seguridad, se orientan a la protección de las personas y las sociedades, considerando un conjunto de nuevas amenazas y en función de las cuales la seguridad solo puede ser alcanzada, mediante el equilibrio de todos los instrumentos de política del Estado. Incluso, modelos como el centroamericano de Seguridad Democrática derivado de la experiencia histórica de la región, incorpora en el ámbito de competencia de la seguridad la protección de las instituciones democráticas, entre otras preocupaciones vinculadas a la seguridad humana.