Ana Castañeda
Directora General de las Artes, Ministerio de Cultura y Deportes
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El arte es reconocido por ser un vehículo comunicacional con características estéticas y de carácter material o inmaterial. Es además, el canal donde se trasmiten emociones, sentimientos, mensajes de orden patriótico, político, social, humano o afectivo. Puede manifestarse a partir de su variopinta variedad de expresiones y disciplinas como la música, el cine, la literatura, la danza, el teatro, el dibujo, la pintura, escultura o bien por medio de la arquitectura entre otras. Posee clasificaciones según su naturaleza, temporalidad o materialidad y, puede además proyectarse de manera hegemónica o antihegemónica o bien puede nacer de un simple destello de inspiración y concluirse con majestuoso esteticismo.
Guatemala es, entonces, un país rico en cultura, en arte y en creatividad.
Ciertamente, el arte para ser arte debiera llenar una serie de caracterìsticas que lo posicionen como tal, independientemente de su categorización estética y del tipo de mensaje que transmite. Siendo una de estas caracterìsticas, el talento nato del autor para convertir aquello temporal (por ejemplo, la música, teatro o danza) o bien lo material (pintura, escultura o literatura) en una pieza trascendental e inolvidable que, sea capaz contener un discurso implícito, que no necesite una explicación, así sea del gusto o desagrado del espectador o contemplador. El arte debe ser puro, debe ser plasmado con la intensidad total proveniente del sentir del artista a efecto de que el receptor del mensaje, es decir el contemplador o espectador, pueda comprender e interpretar la obra de manera integral y acertada.
El arte requiere de una estructura compositiva. En ella de aprecia la habilidad, talento y destreza de su autor a partir de cada uno de los elementos compositivos según la disciplina. En el caso de la plástica, se requiere de manejo del color, volumen, ritmo, textura, distribución espacial, profundidad, atmosfera, etc. En el caso de la música, implica ritmo, armonía, tono y timbre entre otros, Y, en el caso del teatro ,corresponde a sus 13 signos en los que se incluyen la voz, el gesto, la palabra, el vestuario, maquillaje y otros. Estos son solo algunos de los requerimientos que, bien planteados y proyectados, convierten la idea del artista en una verdadera obra maestra capaz de estremecer a su contemplador o espectador.
Hacer arte es hablar desde el corazón y desde la honestidad. No obstante, requiere de entrenamiento, práctica y mucha disciplina para conseguir la verdadera magia, esa magia que mueva, cautive y deslumbre a su audiencia sin necesidad de una explicación adicional a su discurso implícito o mensaje contenido.
El Ministerio de Cultura y Deportes, a través de la dirección de Formación Artística, vela por el mejoramiento de la formación del arte a efecto de evitar detrimento en la conceptualización de la creación artística y busca la revalorización de la creación humana, pues al día de hoy existen retos socioculturales, así como recursos digitales y tecnológicos como la inteligencia artificial, que limitan la creatividad y motivación del quehacer artístico. Guatemala es, entonces, un país rico en cultura, en arte y en creatividad, resiliente y con abanicos de posibilidades inspiracionales que contribuyen al arte, a la humanidad y al desarrollo.











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