Juan Everardo Chuc Xum
Experto titular Grupo de Trabajo –DADIN- OEA
[email protected]
Antes de toda la creación/formación solamente existía cielo y mar, según el libro grande de los mayas k’ich’es, el Popol Wuj. Todo lo creado estaba en el agua hasta que las y los abuelos creadores juntaron sus palabras para que naciera, entre otros, la madre tierra, valles, montañas, ríos, venados, pájaros, pumas, jaguares y seres humanos con sentimientos y pensamientos que hablaran para invocar a sus creadores.
Urge la ley de agua para regular su gestión, uso y conservación en respeto a su valor sagrado y no simplemente como un recurso más de explotación.
Por lo tanto, para los mayas el agua es el origen de todo lo creado y formado; sin agua no hay vida humana ni de la naturaleza. Ahora que se acaba de conmemorar el Día Mundial del Agua, 22 de marzo, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el pasado 4 Ajmaq del calendario maya 19, del mes en curso, con voz firme, luciendo su traje cultural y con una introducción en idioma maya awakateko, la hermana Toribia Alicia López recordó que el “80 % de la demanda mundial del agua se destina a actividades agrícolas, ganaderas, mineras, industriales y energéticas”. Exhortó a los funcionarios, entre otros presentes en el recinto de la ONU a proteger, preservar, respetar y defender el agua para conservar la vida humana y la naturaleza tal como las y los abuelos mayas nos enseñaron y hacer realidad el eslogan de la evocación del Día Mundial del Agua 2026 “Donde fluye el agua crece la igualdad”.
Pero en Guatemala aún no circula bien el acceso al agua, hay escasez en la mayoría de hogares mayas, xinkas, mestizos y garífunas, y eso que solo el 10 % del vital líquido es para el consumo humano, 70 % promedio es absorbido por la agricultura y ganadería y 20 % por la industria y, lo más alarmante, el informe 2024 de la ONU sobre los recursos hídricos destaca que el “90 % del agua en el país está contaminada, lo que afecta gravemente la calidad de vida y salud”. Por lo que urge la ley de agua para regular su gestión, uso y conservación en respeto a su valor sagrado y no simplemente como un recurso más de explotación.
Maltyox, Winston Scott por apoyar la interpretación de la intervención de Alicia.











Deja un comentario