¿Cómo demostramos civismo?

El civismo es una actitud, una decisión personal que incluye disposición de cumplir con sus deberes de ciudadano, respetar las leyes y contribuir con la sociedad, procurando el bienestar de la comunidad.

El civismo supone la observación de pautas mínimas de comportamiento social que permitirán la convivencia de los habitantes.

Las bases que propone esta conducta social son el respeto hacia el prójimo, el entorno natural, las instituciones públicas, la buena educación, la urbanidad y la cortesía, entre otros.

Una persona puede demostrar su civismo a través de diferentes acciones concretas como por ejemplo: no arrojar basura al suelo, ayudar a sus vecinos en caso de necesidad, incentivar el cumplimiento de sus deberes ciudadanos como votar responsablemente, comprometido a elegir aquella opción que se considere más adecuada, para garantizar la unión y prosperidad del lugar en el que habita.

Por otro lado, cuando una persona forma parte de una institución pública, existe otro grado de complejidad, ya que debe fusionar el yo ciudadano y el yo funcionario público, ¿cómo demostramos nuestro civismo cuando somos funcionarios públicos? Optimizando los recursos (útiles de oficina, servicios, etcétera), de los cuales somos provistos para realizar nuestro trabajo, incentivar el clima organizacional, utilizar herramientas informáticas para registros y controles de la gestión pública, la ética profesional, además de buscar la profesionalización y capacitación constante del talento humano institucional.

Como ciudadanos, padres y madres es nuestra responsabilidad enseñarles a nuestros hijos e hijas el respeto a la patria con pequeñas acciones, como cuidar el ambiente, el círculo social donde vivimos, el centro estudiantil; además los niños y jóvenes desde las aulas deben aprender sobre los valores cívicos y ponerlos en práctica para que en un futuro sean ciudadanos que contribuyan al desarrollo de la nación. El 15 de septiembre fue el momento oportuno para promover el civismo en las escuelas, en las comunidades, en los lugares de trabajo, en los hogares y así engrandecer nuestra patria, sin embargo esta fiesta cívica, que recuerda la independencia de Guatemala, debe vivirse todos los días.

German Gonzalez