Hugo Armando Mérida ha.meridapineda
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Los ciberdelitos suceden cuando existe una conexión a internet, utilizando redes, ordenadores, también otras tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Es una piratería informática que roba datos personales, organizacionales o industriales, creación de malware, ataques para denegar algún servicio, causando problemas en el sector financiero y/o de identidad con consecuencias sociales.
Estos daños afectan los derechos fundamentales de los ciudadanos, amenazando el Estado de derecho en el ciberespacio generando una inestabilidad en las sociedades. La denuncia de los ciberdelitos está superando en cantidad a delitos convencionales; utilizando instrumentos de cifrado, de forma anónima con motivos delictivos que en esta época aumentan para provocar problemas, aquellos con programas de secuestro de archivos para solicitar un rescate que es conocido como Ransomware.
La frecuencia de la sustracción de datos aumenta día con día, generando una cantidad de casos de extorsión y fraude; por la velocidad de la información se facilitan para cometerlos de forma instantánea, con la conectividad de la red a nivel nacional, regional y/o mundial; si no existe una legislación actualizada y construida con el contexto de la tecnología, la falta de seguridad, pueden crear vacíos legales porque en numerosas de las situaciones las medidas de protección se aplican después de ocurrido el acontecimiento.
”El elemento humano es el eslabón más frágil de la seguridad informática“.
En la ciencia del procesamiento de datos, conocida también como computación, la convierte en un sistema idóneo para realizar diferentes modalidades criminales, que resulta dificultoso para determinar la autoría como la ubicación del delito, generando una condicionante que no beneficia el proceso de lograr la debida responsabilidad de los delitos ejecutados por medio de los sistemas informáticos, esclarecer estos actos delictivos puede llevar bastante tiempo o no poder determinar la procedencia de estos, estas amenazas por sus características tienen todo para quedarse en nuestros espacios cibernéticos. Considerando que la ciencia evoluciona rápidamente utilizando métodos, algoritmos, procedimientos técnicas cada vez más complejas, estas amenazas se sitúan rentables para los cibercriminales, con la adaptación en escenarios a los cuales se encuentran preparados. La propagación de los ciberdelitos como impedir el acceso y/o destruir los archivos, también el disco duro de los perjudicados, si no aprueban a pagar un rescate es el ransomware que un tipo de malware (virus troyanos, entre otros) que es un software que cuando llega a los ordenadores manipula el sistema y provoca un mal funcionamiento o que actúe maliciosamente. Estos se propagan mediante el envío de correos electrónicos maliciosos a las posibles víctimas, engañando que accedan a un archivo adjunto infectado abriéndolo o realizar clic en un vínculo que los transporta al sitio web del cibercriminal, parar aplicar una ingeniería social, que consiste en un conjunto de técnicas y prácticas que permiten influenciar, manipular y engañar a las personas para que actúen en contra de su propio beneficio, obteniendo información privada, acceso a sistemas, exposición de datos de instituciones u organizaciones.
En la delincuencia informática el elemento humano es el eslabón más frágil de la seguridad cibernética, influenciar a una persona es un procedimiento simple que la utilización de un software malicioso o pernicioso para lograr los fraudes, penetración en sistemas, obstaculizar acceso a los datos y/o archivos. En estos casos pueden responder a ofertas falsas con una utilidad gratuita, aumentar beneficios de tarjetas de crédito, pérdida de acceso a una página virtual financiera. Se recomienda para prevenir estas infecciones, los usuarios deben mantener copias de seguridad de documentos, soluciones de seguridad y evitar ingresar a enlaces o archivos sin verificar la fuente.











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