Más de 50 mil familias en condición de pobreza y pobreza extrema reciben actualmente apoyo económico por medio del programa Bolsa Social, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), para fortalecer la seguridad alimentaria y facilitar el acceso a productos de la canasta básica.
La cartera informó que la cobertura del programa creció significativamente desde 2024, cuando la actual administración recibió un padrón de 24 mil beneficiarias. Al cierre de ese año, la cifra superó las 50 mil personas atendidas y se mantiene durante 2025 y 2026. Asimismo, la meta institucional apunta a favorecer a más de 77 mil familias el próximo año.

Apoyo directo a los hogares
Bolsa Social funciona bajo la modalidad de transferencia monetaria condicionada para alimentos y está dirigida únicamente a familias residentes en áreas urbanas y rurales del departamento de Guatemala.
El beneficio consiste en un aporte periódico de Q325 acreditado mediante una tarjeta prepago, la cual permite adquirir más de 50 productos de la canasta básica alimentaria en comercios afiliados al programa.
Autoridades del Mides indicaron que la identificación de las beneficiarias se realiza a través del Registro Social de Hogares (RSH), herramienta que permite focalizar la atención en quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
En 17 municipios
La intervención tiene presencia en los 17 municipios del departamento de Guatemala, priorizados con base en criterios de focalización geográfica y necesidades sociales identificadas por la institución.
Además del apoyo económico, las personas que forman parte del programa participan en actividades de información y sensibilización coordinadas por la Subdirección de Bolsa de Alimentos, como parte de las corresponsabilidades establecidas dentro del
programa.
Según el Mides, estas acciones buscan fortalecer la participación comunitaria y el adecuado uso de los recursos destinados a la alimentación familiar.
Retos y atención
Entre los principales desafíos para la ejecución del programa se encuentra la actualización y validación de datos de las usuarias, así como la migración interna de familias hacia otras zonas o municipios, lo cual dificulta su localización.
Las autoridades también señalaron que la desinformación relacionada con convocatorias y procesos representa otro reto importante, por lo que exhortaron a la población a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales del ente.
En ese sentido, hicieron un llamado a las familias para colaborar con el Registro Social de Hogares y brindar información al personal debidamente identificado, ya que este mecanismo constituye la puerta de entrada a los programas sociales.
Compromiso
La institución destacó que Bolsa Social representa una herramienta de protección social que contribuye a mejorar la nutrición y estabilidad de las familias más vulnerables.
Además, reiteró su respaldo a madres y jefas de hogar que sostienen a sus familias en condiciones adversas, mediante acciones orientadas a fortalecer el bienestar y la dignidad de las familias guatemaltecas.
“Puedo alimentar mejor a mis hijas”
Catarina Soy, de 26 años, madre de familia y principal sostén de sus hijas, aseguró que el programa le ha permitido mejorar la alimentación en su hogar y tener un respaldo económico. Con la tarjeta compra huevos, arroz, azúcar, Incaparina, leche y frijoles. Expuso que ha observado cambios en la salud y ánimo de las menores, y que el programa es un alivio. “Que siga llegando a más madres de familia, porque sí ayuda”.

“Podemos comer más nutritivo”
Karla Diego Rodríguez, de 23 años, contó que la ayuda que recibe ha significado un cambio importante para su familia de cinco personas. “Lo que no gastamos en comida se puede usar en otras cosas necesarias para la casa o cuando se enferma mi hija o mi mamá”, relató. “Ya tenemos el lujo de decir: me puedo servir otro plato más de comida”, expuso. “Mi hija ya lleva más de seis meses sin enfermarse. Muchas mujeres y personas de la tercera edad necesitan esta ayuda”, concluyó.

“La tarjeta me ayuda”
“Si no vendo, la tarjeta me ayuda a que no falte comida en mi casa. Ser madre soltera y sostener sola a mi familia es uno de mis mayores desafíos”, describió Ramos Chumil, de 51 años. “Soy vendedora, y si no logro venta, no puedo comprar, pero con esta ayuda, cuando voy al supermercado traigo todo mi producto y me alcanza para un mes. Le pido a Dios que esta ayuda siga”, finalizó.












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