En un mensaje a la nación, el presidente Bernardo Arévalo afirmó que la llegada de Gabriel Estuardo García Luna al Ministerio Público (MP) representa el inicio de una nueva etapa para el país.
“Llega al MP un nuevo fiscal general. Un cambio anhelado por todos, que constituye un importante logro en esta lucha colectiva por hacer avanzar Guatemala. El cargo trae consigo responsabilidades constitucionales que el país entero espera ver honradas”, enfatizó.
El gobernante agregó que con la nueva administración en el ente encargado de la persecución penal se pone fin a un ciclo de varios años, “para que veamos un nuevo amanecer que ilumine lo que está por llegar”.
“Para nuestro gobierno este cambio es una conquista realizada gracias a la voluntad de muchos; lo hemos logrado juntos. No sería posible sin ustedes”, puntualizó.
Arévalo también hizo un llamado a mantener la esperanza y continuar trabajando por el fortalecimiento democrático de la nación. “Les pido que no nos detengamos, que tengamos y reforcemos la esperanza en el porvenir. Que sigamos construyendo paso a paso ese país que merecemos”, manifestó.
“El cargo trae consigo responsabilidades constitucionales que el país entero espera ver honradas”. Bernardo Arévalo - Presidente de la nación
Se acabó cooptación
En su mensaje a la nación, por medio de una carta a los guatemaltecos, el gobernante se refirió al final de la gestión de Consuelo Porras. “Su salida pone fin al secuestro de esta institución por redes políticas criminales que la instrumentalizaron para perpetuar la corrupción y asegurar la impunidad”, enfatizó.
Luego explicó que durante años usaron la entidad para causar un profundo daño a Guatemala, “facilitando operaciones delictivas del crimen organizado, desprotegiendo nuestro territorio ante el tráfico de drogas y abusando del poder en las múltiples formas en que la corrupción de unos pocos ha despojado a las grandes mayorías”.
Añadió que durante años el MP fue utilizado “como un arma de intimidación, persecución y castigo” contra operadores de justicia, periodistas y defensores de derechos humanos. “Decenas de hermanos fueron encarcelados o forzados al exilio, cuyos derechos básicos se violentaron constantemente”, concluyó.











Deja un comentario