El Barcelona está a un paso de volver, de regresar al paquete de aspirantes a la Champions después de seis años, y lo tiene todo a su favor para meterse en las semifinales de la Liga de Campeones después del 4-0 firmado hace una semana en casa sobre el Borussia Dortmund.
Los de Hansi Flick están en el mejor momento del curso, justo en el punto culminante de la temporada, cuando se define. Lo tiene en sus manos: en la Liga, donde es líder con cuatro puntos de ventaja; en la Copa, clasificado para la final, y también en la Champions, con un pie y medio en semifinales luego del gran resultado obtenido en la ida ante el cuadro germano.
El Barsa, a partir de que fue campeón de la Champions en Berlín en 2015, ha vivido unos cuantos desengaños en la máxima competición mundial de futbol en el ámbito de clubes.
Desde entonces cayó en cuartos de final en las tres temporadas siguientes (2016 ante el Atlético, en 2017 frente a la Juventus y en 2018 contra la Roma).
Y más aún cuando se repitió la historia al año siguiente, ya en semifinales y con el Liverpool: otra vez 3-0 en Barcelona; 4-0 en la vuelta. A contar de aquel 7 de mayo de 2019, los azulgrana no han levantado cabeza en Europa, incluso con dos eliminaciones en la fase de grupos (2021-2022 y 2022-2023).
Pero ahora la situación es diferente, especialmente desde la llegada de Hansi Flick, quien ha transformado al equipo, que le ha dado empaque en el campo, pero también en el plano emocional hasta el punto de que es el único cuadro invicto de las grandes ligas en 2025.
Acumula 24 partidos sin perder (20 ganados y 4 empates) y solventa los choques por “lo civil o lo criminal”, parafraseando a Luis Aragonés, exhibiendo su mejor versión o sufriendo, como en el último juego liguero en Leganés, que ganó por un tanto en propia puerta de los pepineros. Es el Barsa actual una máquina engrasada en todas las líneas y que se ha ido sobreponiendo a las circunstancias en las diferentes competiciones.
Y ante el Dortmund tiene una gran oportunidad para alcanzar las semifinales de la Champions, fase a la que no llega desde 2019. Flick deberá tomar algunas decisiones para armar el once, especialmente después de la baja por lesión de Alejandro Balde, su carrilero zurdo titular.












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