En un gesto que desbordó alegría y nostalgia, el cantautor Ricardo Arjona sorprendió a sus excompañeros de la promoción 1984 de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos, en un encuentro que se convirtió en un viaje emocional hacia sus raíces.
La cita, convocada casi en secreto para el domingo 3 de agosto, en El Portalito, zona 1, reunió a antiguos alumnos que llevaban cuatro décadas sin verse en persona, aunque mantenían contacto esporádico por las redes. Entre ellos estaba César Soto, conocido como El Ilusionista, quien compartió aula con Arjona en los años 80.
“Nos abrazamos como si el tiempo no hubiera pasado. Y de pronto, entre fotos y risas, se escuchó una voz que rompió el murmullo: ‘¡Qué tal, muchachos!, ¿cómo están?’ Era Ricardo. Nos saludó uno por uno, como si estuviéramos en el patio de la escuela”, relató el mago.
Durante el encuentro, los recuerdos fluyeron sin filtros: los exámenes temidos, los catedráticos que desafiaban la paciencia estudiantil, los partidos de ping pong en los pasillos y las tardes en el apartamento de Nimajuyú de Soto, donde, entre trucos de magia, Arjona cantaba sus primeros temas: Déjame decir que te amo y S.O.S. rescátame.
“Estuvimos unos 45 minutos, pero no hablamos de fama ni escenarios. Conversamos de nosotros, de aquellos días en que soñábamos con cambiar el mundo desde una clase universitaria”, añadió El Ilusionista. Este no fue el único reencuentro del artista con sus raíces. Días antes, el intérprete también se reunió con exalumnos de la Escuela Oficial Urbana Mixta Santa Elena III, en zona 18, donde fue docente.
También, en una entrevista con un medio local, recordó un viaje a Nueva York, con su primer ingeniero en sonido, David Pantera Del Águila, con quien lo unió la amistad generacional y de barrio en los difíciles pasos para abrirse el camino en la escena.
Entre otras acciones, el artista entregó entradas para uno de sus conciertos a una familia que escribió una nueva letra para la canción Nada es como tú.
Memorias
El músico ha vuelto para preparar lo que promete ser una experiencia inolvidable: su residencia en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, del 31 de octubre al 7 de diciembre. En redes, deja ver su lado meticuloso, al revisar cada rincón del escenario. Entre cables y luces, también comparte recuerdos, como el video en el que su hijo, Ricardo Arjona Jr., lo interpreta en sus años de mozos: ese joven soñador que tocaba puertas con más esperanza que certeza, buscando el camino para a convertirse en la voz que resuena en Latinoamérica.












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