Con una taza de café que nunca se tomó, inicia la conversación con Alejandro Vásquez, un acuarelista que ha expuesto dentro y fuera del país; más importante, maestro de muchos artistas visuales en la actualidad. Influenciado por su abuelo, que trabajó en hierro forjado, se dio a conocer “rayando y pintando” a la par de él. “Las maestras me ponían a hacer el aparato digestivo, el aparato respiratorio. Así aprendí”, dice mientras toca y contempla una de las piezas que tenía extendida sobre la mesa.
Originario de la ciudad capital y con 73 años su formación inicial, fue en la Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla (ENAP), donde compartió con otros colegas. Continuó su formación en la Escuela Central de Arte de Bogotá, Colombia, a la que llegó debido a una beca. Realizó diversas investigaciones en Estados Unidos e Israel para perfeccionar sus técnicas.
Formador privado y público
Parte importante de la trayectoria de este guatemalteco radica en la docencia. Formó a varios acuarelistas como maestro en instituciones públicas y privadas, incluso llegó a ser el director de la ENAP. “La técnica es muy noble”, afirma mientras observa a dos de sus alumnos, que lo acompañaron en la entrevista; “ella se da con una pincelada, salen miles de variedades”, comenta emocionado. Agrega también que trabaja como voluntario en la Escuela Dominical de Arte al Aire Libre del Cerro del Carmen y en la Asociación Cuarto Mundo, donde contribuyó a fomentar el arte entre poblaciones marginadas. Ha logrado inspirar a jóvenes a dedicarse profesionalmente a la acuarela, muchos de los cuales ahora son maestros.
Vásquez es un acuarelista tradicional aunque es determinante: “Soy muy impresionista”, explica. Sus sentimientos, vivencias, los días cotidianos y la naturaleza son sus principales inspiraciones para crear, con pinceladas directas suaves y seguras. Afirma que escucha música clásica para pintar cuando está en un estudio, pero la mayor parte del tiempo pinta en exterior: “Yo he pintado hasta arriba en las montañas y la única música son los pájaros”, expresa.
Su preparación lo ha hecho merecedor de reconocimientos en certámenes especializados de pintura. Sobresalió en el Salón Nacional de la Acuarela y el Certamen Nacional de Pintura de Occidente Arturo Martínez, así como la dedicatoria de la II Bienal de Acuarela realizada en 2023. Ha expuesto en Miami, Florida, Estados Unidos, y próximamente tendrá la muestra Acuarela Perfumada, en el Centro Cultural Mosaico en mayo.











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