Quitarse la máscara social de todos los días exige, irónicamente, ponerse una sobre el escenario. El próximo 6 de junio, las fronteras entre el cuerpo, la palabra y el sonido se disolverán con el estreno de Teatro de Máscaras, una coproducción entre el Colectivo de Teatro Equinoccio y el Proyecto Cultural Lokrios. Durante hora y media, la obra conecta la crisis existencial del absurdo, la fluidez de la danza y la poesía con la potencia de la música académica en vivo.
Diario de Centro América conversó con sus creadores, Alan Higueros, Andy Gutiérrez, Christopher Boteo, Diego Zavala, Carol Cisneros y Jeferson Pineda Kinder, director, junto a Josué Jocop, de Lokrios. Ellos nos revelan cómo una juventud efervescente está desafiando los moldes del arte guatemalteco.
“Esta obra es el grito colectivo que damos para encontrarnos como sociedad”. Josué Jocop
Del nicho poético
El proyecto nació cuando Jocop les propuso a Pineda y a Gutiérrez crear una obra de poesía que desafiara los clichés románticos y obligara al público a cuestionarse. Para evitar la densidad de un recital prolongado, el equipo canalizó los textos a través de arquetipos junguianos encarnados por seres liminales llamados “Poes”, articulando la narrativa mediante el teatro del absurdo.
“La teoría del absurdo nació tras la Segunda Guerra Mundial ante una sociedad devastada que se preguntaba por el sentido de la vida”, explicó Pineda. Esa premisa sigue latiendo con fuerza en la Guatemala de hoy. Aquí usamos el absurdo como una herramienta para confrontar, se reserva el lenguaje poético para el momento exacto en que cada arquetipo trasciende sus propios límites, explicó.
El uso de máscaras y la biomecánica de Meyerhold (se centra en la acción corporal, la economía del movimiento y la relación entre intención, acción y reacción, como alternativa al teatro naturalista) limpian el movimiento actoral y obligan a proyectar el conflicto con el cuerpo. “Es una técnica exigente y poco común en el país”, relató Higueros.
Paradójicamente, ocultar el rostro revela una honestidad brutal. Gutiérrez reflexionó: “Detrás de la máscara hay vulnerabilidad pura. Reflejamos los roles y el ego que el público usa a diario en la sociedad. Es irónico, pero ojalá los haga sentirse menos solos”. Este trasfondo se equilibra con un ritmo dinámico donde el espectador transitará entre la risa y el llanto, apoyado por una partitura musical en vivo que dicta las texturas de cada escena.
“Me he encontrado con mentes creativas con las que me identifico. El mundo del arte en Guatemala suele cerrarle las puertas a los jóvenes por miedo a que empujen a los consagrados, pero yo busco lo nuevo. Si puedo ser el canal para que ellos tengan la oportunidad que se merecen, estaré satisfecho toda mi vida”, concluyó Jocop.
Se presenta en la UP
El estreno será el sábado 6 de junio, a las 19:00 horas, en el Teatro Manuel Galich de la Universidad Popular, ubicado en la 10a. calle 10-32, zona 1. El costo de la entrada es de Q100 y los boletos pueden adquirirse en www.lokrios.com.











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