Ana Castañeda
Directora General de las Artes, Ministerio de Cultura y Deportes
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La gestión pública constituye una serie de acciones y procesos que por mandato debe realizar, entre ellos coordinar de manera coherente, eficiente y responsable los recursos del Estado, para ello distribuye sus funciones según sus diferentes organismos, así como carteras ministeriales contenidas en el propio Organismo Ejecutivo. Es importante resaltar a este organismo porque son sus unidades ejecutoras quienes responden y son responsables de manera inmediata y directa sobre la función de “ejecutar”. No significa que los organismos Legislativo y Judicial tengan menos responsabilidad, solamente que estas funciones están direccionadas a legislar y a velar por la soberanía, democracia y justicia, entre otras acciones.
Se hace referencia de lo anterior porque las coordinaciones, programaciones y ejecuciones de los proyectos de desarrollo, públicos y de Estado le competen directamente al Organismo Ejecutivo, con ello también la atención a la población a través de sus diferentes ministerios y secretarías. Es en este punto donde es necesario hacer una pausa y evaluar las calidades del funcionario y aún más al servidor público, pues es quien atiende a la población en función de la necesidad presentada en esa cartera. Como población se experimenta una constante queja en referencia de los servicios prestados por estas unidades, como servidores se experimenta una constante desmotivación relacionada con el clima organizacional en diferentes aristas que implican desde bajos salarios, necesidad de capacitaciones, riesgos laborales y otras.
Se considera importante dentro del servicio público buscar la motivación, ya sea desde la institución o desde el ámbito personal.
De este modo se visualiza un divorcio entre la población y el servicio público, ambos sectores con sus propias razones, pero ¿en qué momento se les da seguimiento a las necesidades del servidor público? ¿Se invierte en capacitación tanto de habilidades blandas como técnicas y profesionales? Existen instituciones que reconocen la existencia de falencias emocionales, motivacionales y formativas. Otras instituciones empiezan a comprender, por ejemplo, que un servidor puede experimentar el síndrome del burn out o que posee una propia emocionalidad que pueda estar lacerada. La modernización como proceso en la gobernanza también busca la reducción de factores que a nivel individual puedan entorpecer la calidad en los servicios públicos porque a manera de resumen esto significa atender a la población.
Por tal razón se considera importante dentro del servicio público, buscar la motivación, ya sea desde la institución o desde el ámbito personal; asimismo, practicar la escucha activa, la comunicación efectiva, la empatía y el equilibrio emocional.
Estas acciones no implican un presupuesto adicional, sino un compromiso con la patria, responsabilidad y amor por el servicio, porque es la población quien recibe el impacto de quien le atiende.











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