La economía guatemalteca ha demostrado resiliencia frente a las presiones externas y de acuerdo con el presidente de la Junta Monetaria y del Banco de Guatemala (Banguat), Alvaro González Ricci, el país se ha visto afectado por la inflación importada. El apoyo temporal a los combustibles ha permitido reducir la transferencia del alza en el costo de los carburantes derivado del conflicto en el Medio Oriente y el bloqueo en el estrecho de Ormuz, lo que ha impulsado la cotización del petróleo.
El aumento en las gasolinas responde a factores externos, que quedan fuera del control de las autoridades. El funcionario bancario destacó que este comportamiento genera un impacto inmediato y en cadena que encarece el transporte de personas y mercancías, lo que termina por afectar los productos de la canasta básica.
González Ricci ve con buenos ojos el subsidio a las gasolinas y el diésel, ya que ha estado dando resultados para amortiguar el golpe en el bolsillo de la población.
Ante esta dinámica, los cuerpos técnicos del Banguat evalúan los cuadros macroeconómicos y en las más recientes revisiones, la inflación proyectada para el cierre de año continúa en 3.75 %, una cifra que mantiene este indicador debajo del valor central de la meta de 4 %.
“Esto lo que refleja es un manejo prudente y coordinado entre las políticas fiscal y monetaria”, puntualizó el presidente de la banca central.












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