El cambio climático es el mayor desafío global del siglo XXI; por ello, todos los países del mundo han adoptado estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En ese contexto, los biocombustibles se han vuelto una alternativa capaz de contribuir a la transición hacia economías bajas en carbono.
Saúl Pérez, representante del área de mitigación al Cambio Climático, del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), señaló que dentro de las medidas orientadas hacia la descarbonización, se encuentra la mezcla de 90 % de gasolina con 10 % de etanol: “Se presenta como una estrategia viable para reducir emisiones, diversificar la matriz energética y disminuir la dependencia de combustibles fósiles”. Así lo comentó en el simposio Beneficios y desafíos del etanol en la mezcla con combustibles, promovido por la Universidad Rafael Landívar.
Guatemala formuló una estrategia nacional de desarrollo con bajas emisiones y de acuerdo con el inventario más reciente de gases de efecto invernadero presentado en el primer informe bienal de transparencia hacia la Convención Marco de Naciones Unidas, que se lanzó en enero de 2021, las dispersiones son de 51 mil 273 kilotoneladas (1 kilotonelada equivale a 1 mil toneladas métricas) de CO₂; 363.2 kilotoneladas de metano, 8.5 kilotoneladas de dióxido de nitrógeno y 572.2 kilotoneladas de dióxido de carbono.
El especialista resaltó que la contribución del territorio al calentamiento global es apenas 0.1 % comparado con Estados Unidos y China, que producen del 27 % al 35 % de estos gases.
Los que más impactan
Aclaró que para buscar estrategias de mitigación se consideraron 43 opciones dentro de los sectores priorizados, que son el cambio de uso del suelo, el subsector de transporte en el manejo de residuos de desechos sólidos y los procesos industriales.
Dentro de las categorías de esta área está el de energía, en específico el subsector transporte, el cual genera el 51 % de emanaciones, seguido de la producción de electricidad y calor (generación de energía eléctrica) con 27.4 %.
A dicho encuentro asistieron profesionales del sector; entre ellos, el viceministro de Minería e Hidrocarburos, del Ministerio de Energía y Minas, Erwin Barrios, quien destacó que la política energética es un reto a largo plazo y está basado en cuatro objetivos: seguridad energética, competitividad y estabilidad de precios, política ambiental (sostenibilidad) y salud pública.
Estos se verán fortalecidos por la implementación de etanol dado que reducirá la dependencia de combustibles fósiles, mayor estabilidad en los precios y eliminación de elementos tóxicos que son nocivos para la salud humana.











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