EFE
América Latina cerró el año pasado con una inflación más baja de lo esperado y con la certeza de que sus economías pudieron capear el temporal arancelario del presidente estadounidense, Donald Trump, que tuvo un impacto menor al anticipado en los precios de la región.
El informe más reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revela que la mediana regional de la inflación anual se ubica en 2.4 % al cierre de 2025, inferior al 3% previsto por la organización.
De hecho, en septiembre esta variable alcanzó un 1.8 %, el punto más bajo observado desde 2020. Este resultado obedece a la disminución de los precios de los alimentos y la energía en el mercado global, entre otros, según la Cepal.
“Asimismo, los efectos de las medidas arancelarias de Estados Unidos resultaron más moderados de lo anticipado”, agrega el informe. Resalta que Guatemala terminó el año pasado con 1.65%, la tasa más baja en más de una década, lo cual incluye el 1.7% con que terminó 2024.
Dentro de sus metas
Brasil, que llegó a enfrentar gravámenes del 50% por parte de EE. UU., cerró el período con una inflación acumulada de 4.26%, una cifra amparada en el techo del Banco Central de un 3% con un margen de tolerancia de 1.5 puntos porcentuales y que representa el quinto menor resultado de las últimas tres décadas.
México acabó el año con un indicador del 3.69 %, por debajo del 4.2% de 2024, y dentro de la meta de estabilidad de precios del Banco de México (Banxico), situada en un 3 % con un margen de un punto porcentual.
El gobierno de Javier Milei, en Argentina, había previsto para 2025 una inflación del 18.3%, pero terminó en 31.5%. Se trata del registro más bajo de los últimos ocho años y marca un importante descenso respecto de 117.8% de 2024.

La caída se debió a una férrea disciplina fiscal y monetaria y a un derrumbe del consumo. Otro país que registró un valor superior al proyectado es Bolivia, que acabó con 20.4 %, duplicando el 10% reportado en 2024.
Se trata de la variación interanual más alta registrada desde 1988 a raíz de la falta de divisas, baja exportación de gas natural y la gestión de los precios del combustible, subsidiado hasta diciembre pasado.
Colombia también se situó por encima de la meta del 3% fijada por el Banco de la República y finalizó en 5.1% en 2025, la tercera más alta en la región, aunque este número supone una pequeña desaceleración de 0.01 puntos porcentuales respecto a la tasa de 2024.
Tiende a reducir
Chile llegó a la cifra más baja en cinco años con una inflación anual del 3.5%, un punto porcentual menos que elaño previo.
Perú también registró la tasa más baja en ocho años con una inflación del 1.3%, por debajo del 2 % de 2024. En el caso de Uruguay, esta se ubicó en 3.65 %, rebajando el 5.5% anterior.
Retos para 2026
América Latina busca mantener la tendencia a la baja de la inflación que comenzó a mediados de 2023 si se mantienen las condiciones actuales como “la estabilidad cambiaria, moderación de los precios internacionales de los insumos y reducción de los costos logísticos”, según la Cepal.
Sin embargo, la incertidumbre persiste en un escenario cambiante en cuanto a los aranceles de la Casa Blanca y respecto de los mercados energéticos, en especial, ante el esperado control de Washington de la explotación petrolera en Venezuela. Mantener la inflación en 2026 dentro de los límites proyectados requerirá una política monetaria rígida y un control de las divisas coherente en cada país.











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