Marco Antonio Sagastume Gemmell
Presidente del Comité de Derechos Humanos de la Federación Interamericana de Abogados (FIA).
Copérnico expuso su teoría heliocéntrica, en donde la Tierra como un cuerpo celeste orbitaba alrededor del Sol, en contra de la teoría de la Iglesia que afirmaba que la Tierra era el centro del universo y todos los cuerpos celestes giraban alrededor del planeta en donde Dios había creado al humano.
En 1609, Galileo Galilei descubrió el telescopio y confirmó la teoría de Copérnico, pero todo aquel que se oponía a la creencia de la Iglesia era quemado después de las torturas más crueles. Galileo tuvo que afirmar en público que estaba equivocado y que la Tierra no se movía para salvar su vida. Antes de morir dijo: “Aún se mueve”.
Cuando inicio una clase en una universidad les pido que si quieren creer vayan a su iglesia, allí tienen que aceptar el dogma que se les impone; pero en la universidad se viene a pensar, a investigar y que no acepto ningún dogma, por el hecho de que soy una persona con espíritu y este se manifiesta a través de la razón.
Dicen que solo con la ayuda de Dios podemos ser seres morales, porque nuestras pasiones nos impiden crear una moral adecuada; entonces, les digo que esa idea ya la dijo el filosofo Leibnitz en el siglo XVIII y por esa razón la Iglesia hasta el año de 1972 nos dijo qué hacer sobre nuestra sexualidad, nuestro cuerpo, sobre la vida y la muerte; en ese año se creo, la Bioética y ahora abordamos esos temas con autonomía. Ahora opinamos sobre el aborto y mucho más.
Cuando inicio una clase en una universidad les pido que si quieren creer vayan a su iglesia, allí tienen que aceptar el dogma que se les impone...
En Jerusalén me afirmaban que lo escrito en su “Torá” o los primeros cinco libros de la Biblia eran verdaderos y le pregunté: ¿Usted cree en Adán y Eva? Y me respondió que sí y que se confirma cada vez más esa creencia. Entonces, le pregunté ¿si no había leído que en 1972 se descubrió el ADN? y que nos dice a los 200 años del nacimiento de Darwin que su teoría de la evolución de las especies ya está confirmada, pues el ADN nos dice quienes fueron nuestros padres, nuestros abuelos.
Estando entre Israel y Egipto, el guía nos dijo: “Este es el Mar de los Juncos” y, le dije: ”Yo te puedo demostrar que estás equivocado y me apoyo en La Biblia, y se llama el Mar Rojo; además es sagrada”, y saqué una sonrisa. Abraham con toda serenidad me dijo: “Desde mi tatarabuelo se llama Mar de los Juncos, lo que sucede es que juncos se escribe “reed´s” y quien tradujo la Biblia se comió una e y puso “red” o rojo”. Entonces, le pregunté: “¿Hay más errores como este en nuestra Biblia?” Me respondió que los rabinos recomendaban que nosotros siguiéramos con nuestra fe.
Similar me pasa con la gente de izquierda y derecha políticamente, aunque esas teorías que nacieron bajo el positivismo científico (siglo XVIII) que consideraban que el Universo posee leyes inmutables, precisas y exactas, por eso el marxismo y el capitalismo pueden predecir lo que va a pasar; sin embargo, en 1905 nació la Teoría de la Relatividad de Einstein y demostró que el Universo no se mueve por leyes precisas ni inmutables, sino relativas. Creen no piensan.
Recomiendo a la juventud que no se fanatice, eso significa aceptar la razón o sea la principal cualidad de la dignidad.
Al subir al Monte del Sinaí, en Egipto, subí más de 3 mil 600 gradas, pues como abogado quería conocer en donde nació la primera ley, pero al llegar a la Universidad de Ben Gurión me enseñaron el mapa en terracota de toda la región y me dijeron que ese monte no era el Sinaí.











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