Carlos Ramiro Martínez Alvarado
Ministro de Relaciones Exteriores
Uno de los temas que tocan muy de cerca la vida de los guatemaltecos es la migración. Miles de familias en el país tienen, al menos, un ser querido en el exterior, y miles más enfrentan condiciones que influyen en considerar la partida. Por eso, para el gobierno del presidente Bernardo Arévalo de León, la migración siempre ha sido una responsabilidad ética y una prioridad que Guatemala, como país adherido al Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, ha traducido en compromisos concretos y que encuentra ahora una plataforma regional de primer nivel: la presidencia pro tempore de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM).
La CRM es el principal foro de diálogo migratorio de la región. La integran 11 países —Belice, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana— y su mandato es el de promover respuestas regionales coordinadas a los retos que plantea la movilidad humana, desde la gestión fronteriza hasta la protección de personas en situación vulnerable y la migración laboral ordenada.
Guatemala ocupa desde diciembre la presidencia pro témpore de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM).
El 4 y 5 de diciembre de 2025, durante la XXX Reunión Viceministerial celebrada en San José, Costa Rica, Guatemala asumió, por consenso, la presidencia pro tempore de la CRM para 2026. El Ministerio de Relaciones Exteriores y el Instituto Guatemalteco de Migración lideran conjuntamente esta responsabilidad, con un plan de trabajo enfocado en tres ejes principales: el vínculo entre desarrollo y migración, la protección de todas las personas —con particular atención a la niñez en contexto migratorio— y la promoción de vías regulares de movilidad laboral.
Esta presidencia llega en un momento oportuno y con la firme convicción de que la migración debe ser una opción, nunca una obligación. Ese principio guía el enfoque con el que Guatemala preside los debates regionales, poniendo en el centro la dignidad de la persona migrante y su desarrollo, rechazando la criminalización de la movilidad humana y apostando por la cooperación y el desarrollo como el camino para atender las causas estructurales que impulsan a las personas a dejar sus hogares.
Asumir la presidencia pro tempore de la CRM es la oportunidad de plasmar en una agenda concreta los valores que este gobierno ha defendido desde el primer día: que la política migratoria se mide por cómo se trata a las personas más vulnerables, y que el liderazgo regional se construye con coherencia, diálogo y resultados. Guatemala está lista para ejercerlo, y cuenten con todo nuestro compromiso para ello.











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