EFE. El Torino eliminó este martes al Roma (2-3) en los octavos de final de la Copa Italia tras un duelo loco que se decidió en el minuto 90 con el tanto del turco Emirhan Ilkhan pero que antes permitió al romanismo celebrar el sueño del italo-australiano Antonio Arena, debutante de 16 años que marcó el tanto del momentáneo empate.
Pese al resultado, a la victoria de un Torino que se medirá en los cuartos de final al Inter de Milán tras un partido encomiable, la historia que deja el duelo no puede ser otra que la de Antonio Arena.
Apenas 16 años, nacido en febrero de 2009 y con la doble nacionalidad australiana e italiana. Un desconocido en el fútbol de élite que debutó este martes con la camiseta de la 'Loba' y tras solo un minuto en el terreno de juego permitió al Roma soñar con el pase a los cuartos de final.
Todo lo que sucedió en el partido pasó a un segundo plano cuando el jovencísimo Arena, con el 68 a la espalda, hizo realidad el sueño de cualquier niño romanista. Hasta Gian Piero Gasperini, serio por naturaleza, no pudo esconder una sonrisa casi paternal desde el banquillo cuando su pupilo, al que había hecho debutar segundos antes, se elevó en el centro del área como un nueve puro para colocar el empate a dos en el minuto 81, salvado al Roma de la eliminación en el tiempo reglamentario.











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