Inicio 50 AÑOS TERREMOTO Memorias que perduran tras medio siglo
50 AÑOS TERREMOTOEN EL PAÍS

Memorias que perduran tras medio siglo

A las 3 horas, 1 minuto y 43 segundos, un terremoto de gran magnitud sacudió Guatemala y redefinió el curso de su historia

784

A cinco décadas del sismo que sacudió al país la madrugada del 4 de febrero de 1976, las voces que sobrevivieron hablan desde la memoria. No lo hacen para revivir el miedo ni para aferrarse a la tragedia, sino para darle sentido a lo vivido y a lo perdido.

Desde Puerto Barrios hasta San Juan Sacatepéquez; de las zonas 3, 5 y 11 capitalinas a la 1, algunos de los sectores más golpeados por el movimiento de 7.5 grados, estas voces revelan cómo la nación se sostuvo entre escombros y solidaridad, cuando las calles se llenaron de incertidumbre y la madrugada pareció interminable.

En cada testimonio hay pérdidas profundas, pero también decisiones urgentes, manos que ayudaron sin preguntar y comunidades que se organizaron cuando todo parecía caerse. Hoy, esas personas vuelven a manifestarse, no como eco del dolor, sino como un llamado vigente para prevenir y comprender que la fragilidad de aquella madrugada sigue siendo una lección jamás olvidada.

“El país se cayó, nos tocó levantarlo”

El evento marcó el inicio de la vida institucional de Marco Antonio Farfán, actual presidente de la Asociación de Jubilados de la Policía Nacional Civil (PNC). “Fue el primer día que yo había ingresado a la Academia”, recuerda. 

Un día antes, él y otros 160 jóvenes habían comenzado su formación, sin imaginar que la rutina sería reemplazada por el desastre. 

El uniforme dejó de ser una vestimenta para convertirse en un juramento de servicio. La orden fue clara, reconstruir sobre el caos. “Nos organizaron en grupos de tres para ayudar”, relata. 

Un grupo fue enviado a desescombrar viviendas; otro, a construir letrinas en los campamentos y un tercero, al aeropuerto para recibir donativos. “Tocó descargar ayuda que venía de otras naciones”.

Así, sin ceremonias ni discursos, su relato es el de una generación que, mientras Guatemala se hundía, puso el hombro para evitar el colapso total.

“El puente se partió por la mitad”

La madrugada del 4 de febrero parecía tranquila en Puerto Barrios, Izabal, relata Genaro Huitz López. 

Recuerda que cuando la tierra comenzó a sacudirse, no hubo tiempo de huir; su única trinchera fue su propio cuerpo. “Solo pude abrazar a mi esposa, que estaba embarazada, y a mi hija”, cuenta. 

Entonces, llegó el estruendo. “Se oyó como que algo grande se quebraba”, refiere. Después supieron que el muelle se había partido por la mitad. No lo vieron, pero lo escucharon, y ese sonido quedó grabado para siempre. 

Tras el temblor, vino la solidaridad. “Todos nos ayudábamos; lo que uno no tenía, el otro sí”. Hoy, Genaro resume aquella madrugada con gratitud: “La tierra a uno lo hacía saltar… pero gracias a Dios, todavía estoy contando el cuento”.

“Me quedé muda, no podía moverme”

La tranquilidad de la zona 5 se desmoronó para Dora Aracely, que tenía 23 años, en cuestión de segundos. El terremoto la embistió con una fuerza que superaba cualquier instinto de supervivencia. 

En medio del estruendo, su reacción fue el silencio. “Me quedé muda, me robó la voz y el movimiento; intenté caminar, pero no me movía”.

La parálisis de Dora se rompió con un grito de auxilio; su hermana yacía sepultada bajo el peso de una pared que se desplomó. 

En medio del caos, la solidaridad vecinal fue la única esperanza; entre escombros y polvo, lograron extraerla de las ruinas con una pierna fracturada.

En un predio cercano pasaron la madrugada, donde el frío se mezclaba con el llanto de quienes se quedaron solo con lo que llevaban puesto. 

Cuando el sol finalmente se asomó, no encontró una ciudad, sino un cementerio de ladrillos y polvo. 

Hoy, su recuerdo es una advertencia: “Debemos ser precavidos, porque hay madrugadas en las que la vida cambia en segundos”.

“Vi el humo y supe que había que salir”

Maynor Joel Maldonado tenía 25 años y era bombero cuando el terremoto lo despertó en su casa de la zona 11. 

Desde lejos vio humo y una luz encendida. “Supe que había que salir a auxiliar”. Se subió a su motocicleta y llegó a la estación, donde el primer incendio ya consumía el Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (Incap).

Las horas siguientes fueron de rescate. Calles partidas, rutas cerradas y heridos trasladados a la capital desde San Lucas, San José Pinula y Santa Rosita.

“Bajábamos pacientes hasta el Hospital Roosevelt, era lo más cercano y económico”, dice. Días después, llegaron los helicópteros Chinook, que laboraron sin pausa para trasladar a los lesionados.

Entre escombros y silencio, Maynor entendió que ser bombero era levantar vidas cuando todo parecía perdido.

“Todo estaba en el suelo, fue doloroso”

Ramón García, profesor y poblador de San Juan Sacatepéquez, rememora la desesperación que lo invadió al regresar y ver su tierra destruida. 

“Fue un gran susto y un asombro tremendo ver que todo estaba en el suelo”, comenta. Caminar entre los escombros era como avanzar en un pantano de polvo y silencio.

El dolor fue inmediato y profundo. Los cuerpos yacían frente a la municipalidad y luego fueron enterrados en fosas comunes para evitar enfermedades. 

“Doloroso”, resume Ramón, mientras contiene el llanto. Pero en medio del duelo surgió la unión, compartieron alimentos, se cuidaron y levantaron covachas. “Eso nos marcó para siempre”, sostiene, pero, “San Juan sobrevivió al polvo y aprendió a florecer de nuevo”.

“Ver el cementerio es algo que nunca se olvida”

Belia Ruiz de Rojas, de 93 años y vecina de la zona 3, aún siente el estremecimiento de aquel día. El terremoto no avisó; simplemente fracturó su realidad. “Nos pegó de golpe, sin darnos tregua”, rememora.

Las réplicas no cesaban y el miedo se sentía incluso en el sexto nivel del edificio municipal. “A cada rato temblaba, por mucho que los ingenieros dijeran que el edificio era seguro, el miedo te paralizaba el cuerpo”.

Con su hija fue a buscar a las amigas del colegio que vivían en El Gallito, con la esperanza de encontrarlas con vida. Asegura que hallaron un escenario de guerra, donde antes había hogares, solo quedaba polvo. “Gracias a Dios, ellas estaban vivas, pero las casas habían desaparecido”. 

Sin embargo, el verdadero horror la aguardaba en el Cementerio General. La muerte quedó expuesta ante sus ojos. “Los nichos estallaron y las osamentas quedaron regadas entre los escombros; era como una película de miedo”.

Según Belia, esa escena resumió la tragedia. “Nada quedó intacto”, afirma, como una verdad que aún tiembla en la memoria.

“La casa se cayó, pero el miedo se quedó”

Regina Solís y Gladys Prado reviven aquella madrugada como una herida que aún no ha sanado del todo. 

Regina que tenía 37 años, cuando perdió a su esposo y a su madre. “Cuando sentimos que tembló, se cayó y salimos luego”, cuenta. San Juan Sacatepéquez quedó en pedazos, entre lamentos y calles estrechas, mientras comenzaba a llegar la ayuda internacional.

Gladys, que entonces era niña de 11 años, aún siente el escalofrío de las réplicas que la obligaron a dormir a la intemperie. Cita los cuerpos apilados en el parque y la escasez de ataúdes. 

“Uno se queda con ese trauma”, expone. Aunque hoy el municipio se levantó con apoyo extranjero y construcciones más firmes, ambas coinciden en algo, el miedo aprendió a quedarse.

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CATEGORÍAS

ARTES8693
CRITERIOS3242
DEPARTAMENTALES1898
DEPORTES14820
ECONÓMICAS5638
EDITORIAL793
EN EL PAÍS31950
MULTIMEDIA997
MUNDO8354
PORTADA4540

Artículos relacionados

EN EL PAÍS

Agentes detienen a banda de robacarros “Los Poffets”

Un operativo coordinado por investigadores de la Policía Nacional Civil permitió la...

EN EL PAÍS

Consulado de Guatemala en Tenosique participa en pasarela que celebra la cultura maya y la naturaleza

Autoridades del Consulado General de Guatemala en Tenosique, Tabasco, fueron invitadas a...

EN EL PAÍS

Embajada de Guatemala en Polonia participa en taller de la UNODC sobre trata de personas

El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINEX) informó que la embajada de Guatemala...

EN EL PAÍSPORTADA

MINEX brinda información para orientar a los aficionados guatemaltecos que asistirán al Mundial 2026

El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINEX) publicó una guía para orientar a...