El Ministerio de Gobernación (Mingob) ejecuta un registro biométrico de privados de libertad que busca recuperar el control institucional en los centros de detención del país. La verificación de identidad forma parte del plan estratégico para modernizar el Sistema Penitenciario (SP) y garantizar seguridad en las cárceles.
El procedimiento se aplicó en el sector 11 del Centro Preventivo para Hombres, en la zona 18, donde se encuentran recluidos miembros del Barrio 18. Durante las acciones también se revisaron otras áreas con el fin de ubicar artículos prohibidos. Las autoridades resaltaron que esta medida constituye un elemento esencial para fortalecer la administración carcelaria.
“Este procedimiento forma parte de la estrategia iniciada durante la reciente requisa en la Granja Penal Cantel, en Quetzaltenango, lugar al que no se ingresaba desde hacía seis años”, indicó el ministro Marco Antonio Villeda. Con ello se retoma el acceso a áreas que permanecieron bajo control criminal.
“Existe una verdadera intención de cambio por parte de las nuevas autoridades del Ministerio de Gobernación”. Francisco Girón Experto en seguridad
Refuerzo tecnológico
El funcionario explicó que el registro se efectúa con dispositivos de control biométrico MI3, los cuales permiten un conteo preciso y fiable de la población reclusa, así como prevenir suplantaciones de identidad. La Subdirección de Informática del SP apoya de forma técnica, mediante la captura de huellas digitales y fotografías de cada interno, lo que garantiza una validación segura.
Se destacó que este es el quinto lugar que adopta enrolamiento digital, en cumplimiento del Decreto 11-2025, Ley Antipandillas, que designa como terroristas al Barrio 18 y la Mara Salvatrucha. El proceso empezó en Cantel y continuó en la cárcel de Salamá, el Centro de Orientación Femenina y Pavoncito, en Fraijanes.
El SP señaló que esta iniciativa permitirá crear una base de datos única, depurada y actualizada sobre la población privada de libertad. “Por primera vez se da un salto tecnológico que facilita orden, control y seguridad con transparencia”, destacó Presidios.

Orden y transparencia
La inspección también se orienta a combatir estructuras delictivas y organizaciones criminales que operan desde las cárceles. Con información precisa, se fortalecerán los mecanismos para evitar coordinaciones ilícitas y privilegiar la protección nacional.
Expertos consideran que la medida representa un giro positivo en la política penitenciaria. El analista en seguridad e inteligencia, Francisco Girón, afirmó que existe “una verdadera intención de cambio por parte de las nuevas autoridades”.
En tanto, el especialista en la materia y coronel retirado, Mario Mérida, señaló que “el resultado final será una mejor vigilancia” al conocer con exactitud cuántos reclusos están en el sistema y cuáles son las necesidades de cada recinto.
Además, el Mingob prevé que el chequeo contribuya a agilizar procesos legales, actualizar datos sobre penas e ingresos, y mejorar la planificación de espacios. Con ello se busca reducir el hacinamiento, eliminar privilegios y avanzar hacia penales con reglas claras para todos los reos.
“Los resultados brindarán datos como las condenas que tienen los reos, su ingreso y egreso, lo cual ayudará en la toma de decisiones”. Mario Mérida Coronel retirado
Requisan áreas clave
Las fuerzas de seguridad también efectuaron inspecciones en los sectores 11 A, 11 B y 11 C del Preventivo para Hombres. Esta acción fue la quinta operación integral aplicada en distintos recintos desde la intervención retomada en Cantel.
Su objetivo es detectar irregularidades, decomisar ilícitos y erradicar privilegios que alteran el orden, incluidas la tenencia de aparatos electrónicos y animales domésticos dentro de las áreas restringidas.












Deja un comentario