Durante décadas, Petén figuró entre los departamentos más olvidados. El falso argumento de una lejanía geográfica redundó en abandono institucional, carreteras deterioradas, falta de electricidad y poca inversión pública.
De esa cuenta, la quinta visita del presidente Bernardo Arévalo al departamento, de 2025 a la fecha (febrero, agosto y septiembre, 2025 y marzo pasado), adquiere una escala social importante y muestra el interés del Ejecutivo por llevar desarrollo y atención a una región relegada.
La supervisión de los trabajos en la bifurcación Ixlú es más que la reparación de una carretera. La rehabilitación de este tramo mejorará el traslado a Melchor de Mencos y facilitará el acceso a puntos estratégicos del citado territorio. Para miles de familias, comerciantes y transportistas, una vía en mejores condiciones significa ahorro de tiempo, mayor seguridad y más oportunidades económicas.
Los arreglos en drenajes y señalización también responden a necesidades de las comunidades, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando el deterioro de las carreteras suele complicar la movilidad y aumentar los riesgos de accidentes. En jurisdicciones tan extensas, el enlace resulta fundamental para acercar servicios, turismo y comercio.
Otro proyecto supervisado por el mandatario fue el Aeropuerto Internacional Mundo Maya, la principal puerta de ingreso hacia Tikal y Yaxhá. La modernización tecnológica, los nuevos sistemas de navegación aérea e incorporar escáneres con inteligencia artificial reflejan una apuesta para fortalecer la competitividad y el resguardo aeroportuario.
El crecimiento en el flujo de pasajeros, registrado en los últimos dos años, valida el potencial socioeconómico de Petén. Un aeropuerto moderno no solo beneficia a visitantes, también impulsa empleo, comercio y nuevas inversiones.
Además, durante La Ronda, conferencia de prensa ofrecida por el jefe de Estado, se le pidió atención a antiguas preocupaciones, en especial las fallas en el suministro eléctrico y el deterioro del puente relleno hacia la Isla de Flores. El reconocimiento público de estos problemas y el planteamiento de proyectos para fortalecer la generación energética local muestran un Gobierno empático con las necesidades del departamento.
Petén todavía enfrenta enormes desafíos, aunque las obras supervisadas y la presencia constante del Gobierno permiten percibir más interés. La inversión pública comienza a llegar a un lugar acostumbrado a esperar respuestas. La atención del territorio más grande de Guatemala no implica favores, más bien es el intento de saldar otra deuda histórica.











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