Gabriela García
Ministra de Economía de Guatemala
[email protected]
En Guatemala, miles de empresas abren sus puertas a sus clientes cada día, apostando a que sus productos sean elegidos y que ese esfuerzo les permita construir un buen presente y un mejor futuro. Son talleres, industrias de distintos tamaños y emprendimientos que sostienen economías locales, generan empleo y dan vida al tejido productivo del país.
Muchas de estas empresas saben cómo podrían producir mejor: incorporando tecnología, optimizando sus procesos o desarrollando nuevos productos. Sin embargo, convertir esos conocimientos en cambios reales no siempre es sencillo. En 2024, Guatemala ocupó el puesto 122 de 133 en el Índice Global de Innovación (elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, OMPI, y sus aliados) refleja una brecha que limita la capacidad de las empresas para mejorar sus procesos y competir en mejores condiciones.
El desafío, en muchos casos, no es la falta de iniciativa, sino la posibilidad de invertir en estas mejoras.
En ese contexto surge el Fondo de Innovación Tecnológica (FIT), impulsado por el Ministerio de Economía bajo el liderazgo del presidente Bernardo Arévalo. Con una asignación de Q163 millones, el fondo está orientado a financiar proyectos que permitan a las empresas mejorar su capacidad productiva a través de tecnología y mejores procesos.
El diseño del FIT reconoce que no todas las empresas parten del mismo punto. Por eso, permite que microempresarios accedan a créditos desde Q20 mil, mientras que empresas o asociaciones productivas pueden financiar proyectos de mayor escala, de hasta Q10 millones.
Esto abre una posibilidad distinta: que innovar no sea exclusivo de unos pocos, sino una opción real para empresas en distintos niveles de desarrollo.
En la práctica, innovar es producir con mayor calidad, reducir costos y responder a mercados más exigentes. El FIT permite dar ese paso. Convertir ideas en decisiones de inversión. Pasar de saber qué hacer, a poder hacerlo.
Fortalecer la capacidad de innovar en las empresas es una forma concreta de avanzar en el desarrollo económico del país. El crecimiento sostenido no depende solo de cuánto producimos, sino de cómo lo hacemos.











Deja un comentario