El Gobierno de Pakistán anunció ayer una tregua de cinco días en su ofensiva militar en Afganistán tras la mediación de Arabia Saudí, Catar y Turquía, apenas dos días después de un bombardeo en Kabul contra un hospital que, según los talibanes, dejó centenares de víctimas civiles.
“Ante la proximidad de la festividad del Eid-ul-Fitr (que pone fin al Ramadán), por iniciativa propia y a petición de países hermanos como Arabia Saudí, Catar y Turquía, el Gobierno de Pakistán ha decidido anunciar una pausa temporal en su operación contra los terroristas y su infraestructura en Afganistán”, declaró en un comunicado el ministro de Información paquistaní, Attaullah Tarar.
El informe añadió que la denominada “Operación Ghazab-lil-Haq” se reanudará intensamente ante cualquier nueva ofensiva transfronteriza en suelo paquistaní durante el periodo, que terminará el próximo martes.
“Pakistán ofrece este gesto de buena fe y de acuerdo con las normas islámicas. No obstante, en caso de cualquier acción transfronteriza, con drones o incidente terrorista dentro de Pakistán, la operación se reanudará inmediatamente con renovada intensidad”, añadió la nota.
Este cese temporal de hostilidades llega dos días después de que las autoridades de facto afganas denunciaron un bombardeo masivo contra un centro de rehabilitación de drogodependientes en Kabul, que habría causado al menos 408 muertos y 265 heridos.
Según el Gobierno talibán, la acometida impactó directamente en un área médica donde dormían al menos 2 mil pacientes.
El ataque del lunes sobre la capital afgana provocó una oleada de condenas de vecinos regionales y de la Unión Europea.











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