Las grúas, las lonas sobre los edificios, las máquinas excavadoras... Algo les dice a los miles de esquiadores que estos días disfrutan de la nieve en Bormio, Italia, que esta temporada no es como las demás. El ambiente en la localidad alpina está en ebullición olímpica, y así se mantendrá hasta dentro de un año, cuando se convierta en una de las sedes principales de los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026.
Es precisamente en Bormio donde el rey de los deportes de invierno, el esquí alpino, se dará la mano con el nuevo invitado a la fiesta: el esquí de montaña. A pocos metros de la mítica pista Stelvio, única en el mundo por tener la línea de llegada prácticamente en el centro de la ciudad, estará también la meta de esa nueva rama, el skimo, que combina subidas y bajadas y tramos a pie con recorridos sobre esquíes. Un nuevo espectáculo en las alturas.
La competencia se inaugurará el 6 de febrero de 2026 en el estadio de San Siro. Serán los Juegos de las grandes, largas distancias: las pruebas se disgregarán por una superficie de 22 mil km cuadrados, la mayor de la historia olímpica.
Las dos sedes que dan nombre al proyecto están separadas por 420 km. La inauguración será en Milán y la clausura, en Verona. Y habrá seis villas olímpicas: Milán, Cortina, Anterselva, Bormio, Predazzo y Livigno.











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