A lo largo de los años de su prolífica carrera, sostuvo tertulias literarias con destacados personajes mundiales del siglo pasado
Fotos: Pablo Bejarano, Grupo de Miguel Ángel Asturias, Teatro Lux y Flickr
El premiado escritor Miguel Ángel Asturias, aparte de su magnífica pluma, locución, periodismo y otros oficios, era un entrañable amigo. Convivió e intercambió opiniones con reconocidos literatos y artistas del siglo XX.
Asturias le afirmó al novelista, poeta, cuentista y ensayista español, Camilo José Cela, que recreaba la magia que proviene del Popol Vuh.
En la entrevista que le realizó Cela a Asturias, en 1971, el escritor le comentó al gallego: “En la biblia maya quiché se dice que la primera preocupación de los dioses fue la creación de los artistas: los bailarines, los flautistas, los acróbatas y los poetas. Lancé la teoría de que los dioses mayas, como seres todopoderosos, se aburrían de todo, se hastiaban, y para salir del hastío y del aburrimiento, inventaron una materia mágica: la palabra”, aseveró.

Pablo Neruda, una suerte de hermanos
Los unían su camaradería, afinidades políticas, exilios y viajes. Fueron grandes amigos muchos años y también galardonados con el Premio Nobel de Literatura; Asturias, en 1967, y Neruda, en 1971. Asimismo, trabajaron en un libro en conjunto titulado Comiendo en Hungría, publicado en 1969.
El escritor Dante Liano en su blog describe que concibieron, para apodarse, una acertada y pésima palabra: Chompipones. “El carnavalesco sobrenombre significa pavo, en Centroamérica, y se explica solo por su origen onomatopéyico. Puedo imaginar que quien primero bautizó al otro fue Asturias, porque los guatemaltecos suelen apodar con ingenio a sus víctimas”, explicó. El literato guatemalteco organizó veladas, cenas, encuentros y viajes a la provincia guatemalteca, de modo que el poeta chileno quedó encantado.

Con Mario Moreno, Cantinflas, se unió la actuación y las letras
En un histórico encuentro, el autor de El señor presidente compartió momentos memorables con el actor y comediante mexicano, Cantinflas. Dos íconos del arte y la cultura, quienes dejaron una huella imborrable en la historia no solo de sus países, sino también del mundo.
“El lenguaje de Cantinflas arroja sobre las cosas que están viendo en la escena, cosas y hombres, una polvareda que los esfuma, los deshace, los hace aparecer otros. Una virtud tremenda. Y no tanto, como diría él, porque en medio de la borrasca verbal, brilla el sentido común, el sentido del hombre de la calle para juzgar las situaciones, para atacar, para defenderse”, escribió Asturias en El Imparcial, el 8 de junio de 1946.

Su encuentro con genios de la literatura, cinematografía y pintura
En una columna publicada en 2020, la escritora española Selena Millares detalló que durante la primera parte del siglo pasado, Asturias conoció las nuevas tendencias estéticas y a algunos de sus artífices como Luis Buñel, André Breton, Pablo Picasso y otros. También entabló amistad con los muralistas Rina Lazo, Diego Rivera y Frida Kahlo, que compartían lo artístico, sus ideales y la crítica social.











