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El encanto de la piloyada antigüeña

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Euda Morales

En Guatemala, los frijoles, son apreciados de diferentes maneras, como una comida de diario y los hay para ocasiones especiales como lo es la piloyada. De manera que esta es una comida que recibe su nombre por el tipo de frijol que emplea, conocido como piloy, una especie trepadora. Este frijol se caracteriza por ser más grande que otras variedades y tener un color que puede variar entre rojo y morado. Es muy apreciado por su sabor y textura, y se utiliza en diversas preparaciones culinarias por combinar con ingredientes como vegetales, hierbas o carnes.


De manera que es el ingrediente estrella del platillo al que haré mención en esta ocasión como una comida representativa de la Antigua Guatemala por lo que se le conoce como piloyada antigüeña y ha estado presente en las casas familiares como una ensalada, podríamos indicar una entrada, para otros como un plato principal para las comidas de los fines de semana o para ocasiones festivas, pero siempre como una comida tradicional y agradable para recibir a los invitados.


Como toda receta de familia, sus secretos han sido celosamente transmitidos de generación en generación y son percibidos en los resultados que varían, pero siguen siempre mostrando el sello de una receta de tradición.


Entonces, cada detalle en su preparación cuenta. Los piloyes frijoles, deben dejarse en remojo, cambiar el agua varias veces y cocinarlos. Las señoras lugareñas, prefieren los métodos tradicionales, sin recurrir a una olla de presión para su cocción. Buscan que los granos de frijol queden cocidos, enteros, en su punto justo. Por eso, es mejor cocerlos en una olla con suficiente agua, ya que el líquido será necesario, junto con cebolla, ajo, laurel, tomillo y sal. Aquí, surge la duda: ¿sí se le agrega sal o no? Se dice que la sal en este punto retrasa la cocción. Las expertas cocineras dicen que de lo contrario los frijoles no tendrán el sabor esperado. Yo sugiero agregar la sal a media cocción. Retire del fuego y deje enfriar para refrigerar de un día para otro.

Los piloyes frijoles deben dejarse en remojo, cambiar el agua varias veces y cocinarlos.


A los frijoles cocidos con su caldo y fríos se condimenta con vinagre blanco con sal y pimienta negra recién molida. Se les agrega: posta de cerdo cocida y cortada en cubos pequeños, longanizas, chorizos y butifarras en rodajas. Además, cebolla, chile pimiento rojo y verde cortados en cubos pequeños. Se decora con queso fresco en cubos y se espolvorea con queso seco y perejil picado con los tronquitos del perejil porque también perfuman. Huevo duro, finalmente un chorrito de aceite de oliva y estará lista la piloyada.


Unos aspectos a considerar en cuanto a las variantes, ya que algunas recetas, llevan tomate, salchicha, pollo o gallina, o también otros sirven la piloyada caliente porque finalmente, las recetas y los gustos son variados. De lo que sí podemos estar seguros es de la mezcla de culturas que están presentes en este platillo sin igual.

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