La ola de calor que afecta a Francia dejó al menos siete muertos, entre ellos dos personas que fallecieron mientras hacían deporte y cinco por ahogamiento, informó la portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, en un día en que varias regiones del oeste del país están en alerta naranja por la canícula.
Las elevadas temperaturas que se registran en buena parte de Europa, superiores a las habituales en mayo, han obligado a las autoridades de varios países a decretar alertas por calor y a extremar las precauciones para evitar incendios forestales. En el Reino Unido, se ha alcanzado la temperatura más alta en mayo: los 33.5 grados centígrados.











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