El interés de los consumidores estadounidenses por los vehículos eléctricos repuntó en abril impulsado por el aumento de los precios de los combustibles, según un estudio divulgado por JD Power.
Señala que el 26 % de los compradores de autos nuevos afirmó que era “muy probable” que considerase la adquisición de una unidad de este tipo, tres puntos porcentuales más que en marzo, aunque el coste, disponibilidad de cargadores y tiempo de recarga obstaculizan la adopción de esta tecnología.
Esa opinión elevó al 25 % la proporción media de compradores que en 2026 se declaran “muy propensos” a considerar un eléctrico, un punto porcentual más que el año anterior, mientras que otro 35 % se mostró “algo propenso”, sin cambios respecto a 2025.
JD Power indicó que las ventas de estos automotores se han estancado, pero que el encarecimiento de la gasolina ha renovado el interés por otras alternativas a pesar de que en septiembre de 2025, el Gobierno estadounidense eliminó los incentivos fiscales de hasta US $7 mil 500 para la compra de estos modelos.
La disponibilidad de estaciones de carga sigue siendo la principal razón para rechazar un vehículo eléctrico, citada por el 46 % de los encuestados, aunque este porcentaje ha bajado seis puntos respecto al año anterior.











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