Las premisas de la Mesa de Santiago de Chile de 1972 volvieron a gravitar con fuerza en el Museo Miraflores, que se presenta como una guía programática en el marco del II Simposio de Museos de Guatemala. El espacio se constituyó en un epicentro de análisis bajo una premisa fundamental: el paso del museo templo al museo-mediador, un ente orgánico que evoluciona junto a la colectividad. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Asociación de Museos de Guatemala y el Comité Nacional ICOM Guatemala como parte de las celebraciones del Día Internacional de los Museos (18 de mayo).
Espacio de gobernanza
La ponencia de la maestra en museología Elisa Mencos y Julio Sandoval, del Museo Carlos F. Novella, trazó una línea de tiempo. Explicaron cómo estas instituciones pasaron de ser símbolos de poder político y botines de guerra a espacios de gobernanza comunitaria.
El caso del recinto F. Novella y su vínculo con la zona 6 sirvió como el ejemplo de esta metamorfosis.
Ya no se trata de imponer una narrativa desde la academia, sino de construir el patrimonio a través de historias de vida y “saberes compartidos”.
La identidad se fortalece
Al rescatar los testimonios de antiguos colaboradores y vecinos, el museo deja de ser un “espacio arcaico” para transformarse en un espejo donde la identidad local se reconoce y fortalece.
Sonia Hurtarte, de la fundación mencionada, puso sobre la mesa la potencia del arte contemporáneo mediante la Bienal de Arte Paiz. La premisa fue contundente: el arte es una herramienta para reactivar el patrimonio y descentralizar la mirada estética.
Lugar para la crítica
“La Bienal ha posicionado a Guatemala como un referente global y anfitrión de diálogos internacionales. Ha convertido la ciudad en una plataforma de cuestionamiento social”, indicó la representante.
Agregó que, desde la vulnerabilidad de un performance hasta el desafío técnico de producir obras ambiciosas, la muestra se consolida como un espacio seguro para el pensamiento crítico.
La agenda del simposio no esquivó los desafíos de la era digital, la gestión cultural en un mundo fragmentado y la presentación de nuevos proyectos, como el mural escultórico para el Museo Miraflores, entre otras exposiciones.

El Museo Carlos F. Novella recibe objetos dignos de exhibición.











Deja un comentario