La Gran Sala Efraín Recinos del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias (Ccmaa) fue el escenario de la gala artística Ecos de Luz y Amor, un concierto especial dedicado a rendir homenaje a las madres guatemaltecas mediante una velada llena de música, sensibilidad y talento nacional.
El espectáculo reunió a destacadas agrupaciones; entre ellas, la Orquesta Sinfónica Regional de Occidente, el Cuarteto Primavera, el Quinteto Xocomil, la Marimba Q’ojonel Soon y el Coro Nacional para Personas con Discapacidad César Augusto Hernández, quienes ofrecieron un repertorio emotivo, tradicional y de riqueza nacional.
Unión familiar
El show combinó la fuerza interpretativa de la música sinfónica, la sonoridad característica de la marimba guatemalteca y las armonías corales, para crear una experiencia artística concebida como un tributo a la figura materna y al valor de la unión familiar.
Entre los invitados especiales estuvo el presidente de la República, Bernardo Arévalo, y la vicepresidenta Karin Herrera, acompañados por autoridades del Ministerio de Cultura y Deportes, incluidos el ministro, viceministros y directores de las principales instituciones artísticas nacionales.
La apertura del programa estuvo a cargo del Cuarteto Primavera, que cautivó al público con una selección de piezas: Fiesta de pájaros, del maestro guatemalteco Jesús Castillo; Canción que me enseñó mi madre, del compositor checo Antonín Dvořák y Contigo aprendí, el bolero del cantautor mexicano Armando Manzanero, que interpretaron entre prolongados aplausos.
Diversos conciertos para ellas
Entre arreglos florales y ambiente festivo, los conciertos para las madres arrancaron desde el jueves y viernes pasados en el Conservatorio, en el Palacio Nacional de la Cultura y el Ccmaa.
La Orquesta Sinfónica Regional de Occidente atrajo sin límites al Conservatorio con las melodías interpretadas en Sinfonía del Nuevo Mundo, en su segundo Concierto de Gala en la capital.
La Marimba Femenina de Concierto Ixoqib’ Ajq’ojomab ofreció la audición Melodía para ti, un homenaje a las progenitoras en el Palacio Nacional con un variado repertorio en reconocimiento al amor materno de autores nacionales.
En el Ccmaa, la marimba de Bellas Artes presentó un menú de diversos colores musicales. Las raíces chapinas abrieron la noche del 8 con la interpretació del El Rey Quiché. Luego ,dieron un viraje con el merengue Jane. Después vino la cadencia del cha cha chá, que incluso sorprendió a todos al adaptar al género soul-disco la pieza Love’s Theme, de Barry White.
Llegó Un Vals para mi madre, que creó un ambiente de nostalgia, pero se transformó con los acordes de la cumbia Papá, invita a bailar a amá, de Julio César Andrade, lo que motivó a las familias para disfrutar bailando.











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