
Santa María Nebaj, Quiché, fue declarada ayer por el presidente Bernardo Arévalo libre de pisos de tierra, en el marco de la iniciativa Mano a Mano, que impulsa el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), con el fin de mejorar la salud y dignidad de los hogares rurales.
El municipio se suma a San Gaspar Chajul y San Juan Cotzal, que ya cuentan con dicho beneficio y que forman parte del área Ixil, un corredor que concentra a más de 180 mil habitantes, de acuerdo con el censo del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2028.
Según datos de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán), más del 80 % de la población en estos municipios vive en condiciones de pobreza, mientras que la desnutrición crónica infantil supera el 60 %, y se sitúa entre las más altas del país.
“Cuando un pueblo participa y un gobierno escucha, se fortalece la capacidad de construir bienestar para las familias”, afirmó Arévalo al declarar que en dicha región las viviendas ya no cuentan con superficie de tierra, sino de cemento.
El logro coincide con el segundo año de la estrategia intersectorial que registra en dicho período más de 75 mil hogares sin pisos de tierra en 12 municipios (vea:Acciones que dignifican).
También refleja avances concretos en la reducción de brechas sociales en uno de los territorios históricamente más rezagados del país y que fue golpeado por la guerra interna (lea: Resistencia).
Arévalo destacó que esta transformación responde a una nueva lógica de intervención pública centrada en las necesidades reales de la población. En ese contexto, subrayó que “hoy la región Ixil puede decir que ningún niño tiene que crecer sobre tierra dentro de su hogar”, al evidenciar el impacto directo de la estrategia en la infancia.
Luego, enfatizó que la medida tiene como fin “proteger la salud, dignidad y el futuro de las familias”, debido a que previene enfermedades gastrointestinales y respiratorias.
“Cuando un pueblo participa y un gobierno escucha, se fortalece la capacidad de construir bienestar para las familias”. Bernardo Arévalo Presidente de la República

Bondades y meta
El titular del Mides, Abelardo Pinto, destacó durante su discurso el impacto de la estrategia. “Cuando una necesidad básica sigue siendo un sueño para millones, no estamos frente a un problema individual, estamos frente a una deuda de país”, expresó el funcionario.
En el evento se comentó que, en los últimos dos años, el programa ha logrado transformar, en promedio, la vida de 102 hogares por día, permitiendo que la dignidad deje de ser una promesa para convertirse en una realidad tangible.
Para este año, se prevé instalar no menos de 100 mil pisos de cemento, mientras que el objetivo es alcanzar 250 mil hogares intervenidos para enero de 2028, a fin de consolidar una cobertura sostenida en los 114 municipios priorizados.
Plan integral
La secretaria de la Sesán, Mireya Palmieri, refirió que en los dos años de la intervención “se han mejorado más de 28 mil cocinas y entregado más de 50 mil estufas ahorradoras” a pobladores que viven en regiones vulnerables.
Palmieri explicó que los suelos de concreto se integran con otras acciones como ecofiltros, estufas mejoradas y atención en salud, lo cual refuerza el impacto en la reducción de enfermedades.
Asimismo, indicó que el proceso incluye mecanismos de evaluación para medir los frutos del programa. “Equipos externos recolectarán datos concretos que permitirán conocer qué resultados se han cumplido en la transformación de la vida de cada familia”, puntualizó.
El alcalde de Santa María Nebaj, Ramón Raymundo Ceto, afirmó que “hoy nuestro municipio puede decir que ninguna familia vive sobre tierra y eso significa dignidad para nuestra gente”.
En la misma línea, el representante de la Alcaldía Indígena, Diego Santiago Ceto, destacó que dicho progreso “es un paso importante para nuestras comunidades, porque mejora la vida de nuestras familias”.
“Cuando una necesidad básica sigue siendo un sueño para millones, no estamos frente a un problema individual, estamos frente a una deuda de país”. Abelardo Pinto Titular del Mides
“Ahora sentimos que vivimos mejor”
Ana Raymundo, del asentamiento Las Victorias, en Santa María Nebaj, vivió durante 13 años con piso de tierra, donde el polvo y el lodo marcaban la vida diaria de su familia.
Hoy, su voz refleja alivio y esperanza tras recibir un piso de concreto, ecofiltro y estufa mejorada. “Antes, nuestros hijos se enfermaban seguido, había mucho polvo y, cuando llovía, todo era lodo dentro de la casa”, refirió.
Con emoción, aseguró que el cambio ha sido inmediato: “Ahora la casa se mantiene limpia, los niños ya no se enferman como antes y vivimos más tranquilos”.
“Con el filtro ya no tomamos agua sucia; eso nos ha ayudado mucho porque ya no se enferman del estómago” y eso nos ha generado un ahorro económico que significa un respiro para el hogar, agregó.
“Gastábamos bastante en medicina y en leña; ahora ese dinero lo usamos para la comida y para los estudios de los niños. Se siente bonito tener una casa limpia, segura y ahora sí sentimos que vivimos mejor”, remarcó Raymundo.

Cambio llegó luego de 27 años
María Bernal, del cantón Xolacul, en Santa María Nebaj, vivió durante 27 años en un hogar con piso de tierra, donde cada invierno representaba un reto y cada día implicaba esfuerzos adicionales para mantener condiciones mínimas de orden y limpieza para su familia de siete integrantes.
“Cuando llovía, todo era lodo y había que limpiar a cada rato; era cansado y nunca terminábamos”, recordó, al describir una rutina que marcó su vida por muchos años.
Ella, como otros favorecidos, también recibió ecofiltro y la estufa mejorada. “Ahora todo es más fácil, se mantiene limpio y podemos dedicar tiempo a otras cosas”, expresó.
Bernal destacó que uno de los mayores beneficios ha sido la posibilidad de administrar mejor los recursos familiares. “Ahora aprovechamos mejor lo poco que tenemos, ya no se desperdicia tanto y eso ayuda bastante”, afirmó.
Luego, dijo: “Ya no vivimos con esa preocupación constante; ahora sentimos que la casa está mejor para todos”.

Resistencia
En su discurso, el mandatario Bernardo Arévalo reconoció la historia de resistencia del
territorio Ixil. Evocó que la región vivió algunos de los episodios más dolorosos del conflicto armado interno y ha enfrentado durante décadas las consecuencias de la discriminación y el abandono institucional.
“Pocas comunidades en Guatemala y en el mundo han sufrido violencia tan injusta como la que se perpetró aquí”, manifestó.
Luego, resaltó la capacidad de resiliencia de sus habitantes y aseguró que hoy el territorio está escribiendo una nueva historia.
“El pueblo ixil resiste. Sus comunidades siguen vivas y hoy pueden sentir que avanzan hacia el futuro”, afirmó el jefe de Estado.
El gobernante explicó que esta declaratoria de área libre de pisos de tierra trasciende una obra física. Señaló que implica mejores condiciones sanitarias, mayor protección para la niñez y oportunidades más dignas para las familias.












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