El 1 de abril arrancará una de las obras penitenciarias más ambiciosas del país. En Izabal comenzará la edificación de un centro de máxima seguridad que albergará a cerca de 2 mil privados de libertad, con el objetivo de cortar la línea de mando de estructuras criminales que hoy operan desde prisión.
El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, confirmó que el proyecto cuenta con Q500 millones de financiamiento asignado y planos avalados por especialistas nacionales e internacionales.
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército estará a cargo de la ejecución y la apuesta es levantar un recinto con estándares de alta seguridad y control estricto, diseñado para el cumplimiento de penas bajo un régimen diferenciado.
Añadió que el apoyo en las prisiones seguirá conforme al marco legal vigente, mediante prórroga del Estado de sitio o a solicitud de Gobernación.











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