Into the Wild: huir del mundo no alcanza
Mucho antes de llegar a Netflix, Into the Wild fue un libro de culto. El periodista Jon Krakauer tomó la historia real de Christopher McCandless, el joven que dejó todo para perderse en Alaska, y la convirtió en un bestseller que mezcla crónica, investigación y confesión. El libro no solo sigue la ruta física de Chris, sino también su viaje emocional: la ruptura con su familia, el rechazo al consumo y ese deseo muy humano de empezar de cero. Entre páginas duras y llenas de nieve, aparecen frases reflexivas y hermosas que se quedan para siempre. Mis favoritas son dos que resumen su búsqueda: “La felicidad solo es real cuando se comparte” y “la alegría de vivir viene de nuestros encuentros con nuevas experiencias; y por eso no hay alegría mayor que tener un horizonte en constante cambio, que cada día tenga un sol nuevo y diferente”. En esas líneas, Chris pasa del “me voy solo” al “necesito compartir lo que siento”. Hoy, podemos ver la adaptación cinematográfica en Netflix. La dirigió Sean Penn, quien también escribió el guion basado en el libro de Krakauer, y se nota el cariño de un cinéfilo obsesionado con entender a su personaje, no solo juzgarlo. Emile Hirsch interpreta a Christopher McCandless con una mezcla de ternura, terquedad y brillo en los ojos. A su alrededor desfilan actores como Hal Holbrook, Catherine Keener, Vince Vaughn y una adolescente Kristen Stewart, que representan esas “familias prestadas” que Chris encuentra en el
camino. En Into the Wild, la cámara se toma su tiempo con los paisajes, los ríos, el mítico y ya desaparecido autobús 142. No es cine de explosiones, es de silencios. Y en esos silencios, la historia nos pregunta si de verdad queremos la vida ordenada que repetimos querer. Como si fuera poco, el soundtrack corre a cargo de Eddie Vedder (maestro), vocalista de Pearl Jam. Con un estilo rock/folk íntimo y rasposo, armó un discazo que se puede escuchar aparte y seguir sintiendo el viento frío de Alaska en la cara. Al final, la cinta no invita a irse a un bosque, sino a mirar de frente nuestros apegos. De vez en cuando vale la pena desacomodarnos, retarnos o salir de lo seguro. No para desaparecer, sino para recordar algo sencillo: nos sentimos vivos cuando nos atrevemos a cambiar el rumbo, o al menos el nuestro.

Documental: Sean Combs: Ajuste de cuentas
Sean Combs: Ajuste de cuentas es un documental crudo y necesario. Revela acusaciones de abuso y violencia que rodean al icónico productor, mostrando el ascenso, el ego y la caída de una figura clave del hip-hop. Es incómodo, pero honesto. Si te interesa entender el costo real del poder en la industria musical, dale un chance: te dejará pensando mucho después de los créditos.

Anime 100 metros
Este filme es una joya del anime 2025. Dirigida por Kenji Iwaisawa, adapta Hyakuemu y sigue a Togashi, un prodigio de los 100 metros planos, y a Komiya, su rival convertido en espejo emocional. La animación mezcla rotoscopia y energía visceral: cada carrera late, duele, inspira. Es deporte, sí, pero también crecimiento, dudas y valentía. Si querés un anime que te emocione sin clichés, dale una oportunidad: te hará correr por dentro. Ya se proyecta en las salas de cine del país.












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