Historia del decano de la prensa del Istmo

Diario de Centro América es el esfuerzo de comunicación más antiguo en la región. En sus 136 años de historia ha presenciado el surgimiento y fenecimiento de no menos de 100 periódicos y 500 publicaciones semiperiódicas.

Fue publicado por primera vez el 2 de agosto de 1880. Se reconoce como su fundador a Marco J. Kelly, un ciudadano inglés funcionario de la empresa de ferrocarriles, quien aportó la mayor parte del capital invertido.

Junto a él figuraron nueve intelectuales de la región y de otros países, siendo ellos: el gran novelista José Milla y Vidaurre, Eugenio Dubassassay, Francisco E. Galindo, Ignacio Solís, el conocido poeta Domingo Estrada, Alberto Beteta, Justo Milla, el naturalista Julio Rossignon y José Esteban Sánchez.

La Revolución Liberal había triunfado en 1871, y la nación surgía a la modernidad con la introducción del telégrafo, del cultivo de café y del ferrocarril; con la creación de caminos, aduanas y puertos, y una apertura en lo religioso.

Cuando fue fundado el Diario de Centro América, el movimiento reformador apoyaba iniciativas que significaran progreso, tal como la de un periódico mercantil, agrícola, literario, científico y noticioso, como se definió en su primera edición.

Gracias al telégrafo, el Diario incluía además de noticias del país, los principales acontecimientos del istmo y del mundo, muy acorde también con el afán de la Revolución del Unionismo Centroamericano.

La primera casa editora del Diario de Centro América estuvo en la 6a. avenida sur y Calle Real de la capital, actualmente, la 10a. calle, entre 5a. y 6a. avenidas de la zona 1.

Los primeros años fueron muy difíciles para el novel periódico, no obstante, plumas célebres se batían en duelo poético en sus páginas, dando al periódico una calidad que competía con los mejores de América.

El primer suceso importante en la vida del periódico ocurrió a dos años de su nacimiento, en 1882, como consecuencia del disgusto que provocó en personajes influyentes la oración fúnebre de Francisco E. Galindo, uno de los directores del Diario, en el sepelio de José Milla y Vidaurre. Como resultado, el medio de comunicación debió ser vendido en dos ocasiones.

Después de haber sido suspendida su publicación por varios meses, pasó a nuevas manos y reapareció en 1985 con una mejor presentación, gracias a la fusión de las imprentas la Tipografía y La Unión, la cual funcionó en la 3a. avenida norte y 5a. calle poniente, sitio donde funciona en la actualidad el Conservatorio Nacional de Música.

La vida del Diario como empresa privada finalizó en 1900, con el gobierno de Manuel Estrada Cabrera, quien dispuso la compra del mismo, hecho que marcó el inicio de su vida como medio de comunicación semioficial.

De esta época es importante mencionar una muestra del gran compromiso social que asumía, pues durante los terremotos de 1917 y 1918 continuó siendo impreso dentro de la casa que estaba en ruinas y se logró distribuir impresiones gratuitas con información acerca de los sucesos.

En 1920 el Poder Legislativo desconoció como presidente a Estrada Cabrera, lo que produjo euforia en un gran sector de la población. El Diario, por su posición oficialista, estuvo a punto de ser asaltado y saqueado, en su casa situada en aquel tiempo sobre la 8a. calle oriente.

Desde la época de la Revolución Liberal, la publicación y difusión de las leyes y otras normativas del país estuvo a cargo del periódico oficial El Guatemalteco, hasta que el 20 de marzo de 1931, el general Jorge Ubico Castañeda ordenó la fusión de este con el Diario de Centro América y lo declaró por primera vez órgano oficial de comunicación.

Operó de esa manera por 19 años, hasta que el 23 de enero de 1950, durante el segundo gobierno de la Revolución, fue restablecido El Guatemalteco como órgano oficial de información.

Por más de dos décadas Diario de Centro América siguió informando, principalmente de las acciones de gobierno, dependiendo administrativamente del ministerio de Gobernación, y en cuanto a sus contenidos, de la Secretaría de Relaciones Públicas de la Presidencia de la República. Durante esta época su casa editora estuvo situada en la 9a. avenida entre 12 y 13 calles de la zona 1. Hasta que el 17 de febrero de 1972, durante el gobierno de Carlos Manuel Arana Osorio, fue emitido un Acuerdo Gubernativo que suspendió al diario El Guatemalteco, que en la práctica fue fusionado con Diario de Centro América.

A partir de este año el periódico opera en el edificio de la Tipografía Nacional, en la 18 calle entre 7a. avenida y 6a. avenida “A” de la zona 1 capitalina. Se dispuso, además, que sería editado en  los talleres de esa casa editora, bajo su dirección. El 24 de julio de 1980, se confiere al Diario de Centro América la condecoración de la Orden del Quetzal en el Grado de Gran Cruz, en el primer siglo de su fundación.

A finales de 2002, el gobierno separó las direcciones de la Tipografía Nacional y del Diario y volvió a unificarlas a partir del 12 de enero de 2008, para contribuir al cumplimiento más eficiente y eficaz de sus funciones, entre estas la compilación y publicación de códigos, leyes y reglamentos de la República y la impresión de publicaciones de carácter oficial. Asimismo, divulgar el quehacer del Gobierno.

En alcance a ello, el llamado Diario Oficial cuenta ahora con dos secciones claramente definidas, una de carácter informativo noticioso acerca de lo que acontece en Guatemala, Centroamérica y el mundo, con secciones que presentan información acerca de diversos hechos, personajes, actividades y lugares. Asimismo, con una sección de opinión en la cual tienen cabida diferentes puntos de vista y valiosos análisis que contribuyen a la contextualización de la información ofrecida.

El 13 de septiembre de 2013, Diario de Centro Centroamérica sumó a los valores ofrecidos a sus lectores la revista Viernes, un espacio semanal con temas tratados en profundidad con perspectiva histórica y filosófica, así como espacios de lectura principalmente entretenidos y relajantes.

Además, el periódico incluye en su sección legal: decretos, acuerdos ministeriales, del Organismo Judicial, de municipalidades y anuncios varios relacionados con la vida civil y comercial en el país; a la que se ha añadido un prontuario y un índice más detallado para facilitar su utilización por parte de los lectores.

El Diario de Centro América es el único medio de comunicación en la región con experiencias de trabajo en tres diferentes siglos. Durante todo este tiempo ha congregado a profesionales del más alto nivel comprometidos con el desarrollo del país, y ha implementado las más avanzadas tecnologías para su impresión y ahora para mayor difusión en medios electrónicos.

En la actualidad, para cumplir con su misión como órgano oficial, prioriza y sustenta sus contenidos en el respeto y la responsabilidad. De esta manera informa acerca de los hitos de gobierno plenamente documentados.

Entre los principales retos que encara se plantea vencer los prejuicios que automáticamente descalifican la comunicación oficial, para lo cual sus contenidos se basan ceñidamente en los hechos ocurridos.

Este es el Diario de Centro América, que con 136 años de existencia se erige como el decano de la prensa del Istmo. Un medio de comunicación moderno que gracias a los principios y valores establecidos y mantenidos por sus creadores y colaboradores, es un referente regional en la difusión de información y promoción de la cultura.

Publicación que debido al compromiso, convicción y profesionalismo de sus funcionarios continúa orgullosamente realizando aportes trascendentales al funcionamiento del Estado y al desarrollo político, económico, social y cultural de Guatemala.