El equipo chivo sufrió más de la cuenta, pero aprovechó las falencias y los groseros errores de su rival para llevarse una difícil victoria por la vía de los penales contra el Real España hondureño, la cual le permite clasificar a la gran final de la Copa Centroamericana de la Concacaf, en la que enfrentará al ganador de la otra semifinal entre Olimpia de Honduras y el Alajuelense de Costa Rica.
Ganó el menos peor
Los dos equipos dejaron mucho qué desear en la semifinal disputada en el estadio Cementos Progreso, que estuvo colmado por más de 12 mil fanáticos chivos que le dieron un toque especial al partido.
Primero fue Xelajú el que falló a lo grande en los 90 minutos y parecía condenado a quedar eliminado frente a un rival limitado, pero que se encontró con una inesperada ventaja con un tanto conseguido por Daniel Aparicio en el inicio del segundo tiempo.
Sin embargo, el cuadro chivo se fue en búsqueda del empate y en la última jugada del tiempo de reposición encontró el tanto del empate por medio de Luis Cardona, quien en el minuto 90+6 consiguió la dramática igualdad que obligó a los tiempos extras y luego a los penales.
Tanda para el olvido
En la definición desde el manchón de penal, el menos malo fue Xelajú que anotó dos tantos frente a uno del cuadro hondureño, que proyectó una pobre imagen para cuidar la ventaja que tenía en el tiempo reglamentario y luego en los penales, en los que a sus jugadores les temblaron las piernas más de la cuenta. .
Fue una tanda de penales para el olvido y deprimente, ya que ambos cuadros anotaron 3 de los 10 penales que lanzaron.
Eso lo aprovechó Xelajú que parecía condenado a la derrota en esta misma definición, pero el Real España le dio vida con sus fallos y, finalmente, el cuadro chivo consiguió la victoria que le permitió conseguir el boleto a la gran final del certamen regional.
El otro finalista se conocerá este jueves entre el Olimpia hondureño y el Alajuelense tico que también igualaron 1-1 en el partido de ida.











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