Unas 2 mil niñas entre 10 y 14 años se convierten en madres cada año en Guatemala, producto de la violencia sexual. La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (Odhag) advirtió que el 99 por ciento de estos casos permanece impune, pese a tratarse de delitos graves. Entre 2022 y 2024 se contabilizaron 5 mil 937 partos en menores de ese grupo etario, según registros del Ministerio de Salud. Solo el 1 por ciento de los casos llega a los tribunales y, en muchos, no hay condenas, indica el informe.
“Estas niñas viven bajo abandono, forzadas a renunciar a su proyecto de vida”, dijo la doctora Mirna Montenegro, autora del documento.
El programa estatal Vida, creado para asistir a víctimas, solo atendió a 129 menores en 2024, aunque hubo 1 mil 953 embarazos.
La mayoría de los abusos ocurre entre los 10 y 13 años. Las regiones más afectadas son Huehuetenango, Alta Verapaz, Quiché y la capital.
La Odhag instó a fortalecer la prevención, garantizar atención integral y combatir la impunidad que permite que las niñas sigan siendo víctimas sin justicia.











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