Una estrategia integral para las comunidades

La optimización y uso transparente de los recursos del Estado es un compromiso asumido por el Gobierno, con lo cual busca atender las necesidades más sentidas de la población, mediante acciones coordinadas de manera institucional que permitan la ejecución de estas.

En ese contexto, ayer fue oficializada, durante la celebración del primer Gabinete, la estrategia Tren del Desarrollo, con la que se atenderá a las comunidades pobres y vulnerables del país.

Se contempla la implementación de proyectos de infraestructura, salud, educación, huertos comunales y familiares, y se prevé la entrega de alimentos, edificación de pilas comunales y reservorios de agua.

En este plan suman esfuerzos y recursos las carteras de Agricultura, Ganadería y Alimentación; de Desarrollo Social; Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, así como Educación y Defensa, y la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional, entre otras instancias.

Entre los lugares priorizados están el Corredor seco que ha sufrido las consecuencias del cambio climático, como la falta de granos básicos. En Chiquimula, una de las zonas afectadas, ya han sido entregadas 37 mil raciones de comida este año.

En esa región, el Ejército construyó 1 reservorio de agua y 4 pilas comunitarias, además de que entregó pupitres nuevos para fortalecer el componente de educación.

La expectativa del Gobierno es utilizar el Sistema Nacional de Extensión Rural para ampliar este programa en todo el país, y atender, en una primera fase, a por lo menos 5 mil familias en condición de pobreza.

Es importante mencionar que el Tren del Desarrollo tendrá cobertura en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice, cuyos habitantes no habían sido atendidos con programas integrales, los cuales ahora contarán con planes de seguridad preventiva y asistencia social.

Este proyecto no es nuevo, pues empezó a implementarse desde que comenzó la gestión actual, y se trata de un sistema de intervenciones que están permitiendo la construcción de carreteras, mejorar los servicios de salud, priorizar la lucha contra la desnutrición crónica y la edificación de nuevos centros escolares. Estas son algunas de las demandas postergadas de las familias del área rural que ahora recibirán atención.