Una consulta cuaresmal

¿Está de acuerdo que cualquier reclamo legal de Guatemala contra Belice sobre territorios continentales e insulares y cualesquiera áreas marítimas correspondientes a dichos territorios sea sometido a la Corte Internacional de Justicia para su resolución definitiva y que esta determine las fronteras de los respectivos territorios y áreas de las partes? es la pregunta que el Tribunal Supremo Electoral formulará a quienes acudan a la consulta popular establecida para el 11 de marzo de 2018.

¿Continental? ¿insular? ¿Corte Internacional de Justicia? ¿resolución definitiva? y ¿áreas de las partes? son algunas de las interrogantes que un buen porcentaje de los 7.5 millones de potenciales votantes se harán antes o cuando les toque decir «Sí» o «No» en la papeleta suministrada por el TSE, la cual jurídicamente es certera; sin embargo, muy confusa o compleja para el ciudadano promedio.

Y a la disyuntiva que enmarca la demanda histórica derivada del despojo perpetrado por una potencia colonialista, se suman antecedentes de este tipo de actos y el contexto en que se realizará.

María Eugenia Mijangos, presidenta del ente rector, admite que eventos similares no han tenido participación alta, precedente que no motiva una reacción entusiasta si se agrega que el día escogido empata con la tradicional cuaresma y sus concurridas programaciones.

También es importante señalar que las generaciones que crecieron y se educaron con el enunciado «Belice es de Guatemala», son menos en relación con los millennials que ahora dominan el padrón y que, tal vez, entre sus prioridades no figura conocer detalles del añejo enfrentamiento.

Obviamente, no estamos en condiciones ni la correlación de fuerzas nos da margen para pensar como en el siglo pasado, ya que Belice es un Estado independiente y reconocido, con gobierno y población, aunque ocupa un territorio del que Guatemala reivindica 12 mil kilómetros cuadrados.

Frente a ello, la consulta, definida por Guatemala y Belice en 2008, es un paso para dirimir la disputa iniciada en 1859 después de que en 1783, como consecuencia de derechos cedidos por España a Inglaterra en la región caribeña nacional, Guatemala vio disminuida la extensión de sus dominios.

Bien sabemos que en esta ancestral discrepancia Guatemala ha sido víctima de promesas incumplidas, amenazas diversas e, incluso, una decena de crímenes, y desde el principio ha estado contra las cuerdas, por lo que para la cita de marzo el sufragante debe disponer de amplia información y si todavía no se ha empadronado, hacerlo a más tardar el 17 de diciembre.

Veo oportuno mencionar que la consulta costará Q300 millones aportados por la Unión Europea. La Corte es el órgano judicial de Naciones Unidas y funciona en La Haya, Países Bajos, con 15 magistrados electos por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU; el Reino Unido es 1 de los 5 miembros permanentes del CS con derecho a tener un compatriota en la CIJ.

Australia, Brasil, China, Eslovaquia, Estados Unidos, Francia, India, Italia, Jamaica, Japón, Marruecos, Reino Unido, Rusia, Somalia y Uganda son las nacionalidades de los togados del foro donde el inglés y el francés son los idiomas oficiales. Por cierto ¿Cómo ve usted esta lista?

Héctor Salvatierra