José Luis Alvarado Valenzuela, Carlos Iván González Osuna y Víctor Manuel Jiménez Segovia
* Cónsules de México en Tecún Umán, Petén
y Quetzaltenango, respectivamente.
Rara vez se elige al vecino, pero sí elegimos cómo ser vecinos. Entre individuos como entre las naciones, la vecindad es clave; y ante entornos internacionales desafiantes, se valoran aún más las buenas relaciones. La historia y geografía nos dio a México y a Guatemala el privilegio de compartir frontera, pero la voluntad de ambos nos ha permitido transformar esa cercanía en una verdadera asociación estratégica.
Ser buenos vecinos es, sobre todo, compartir lo mejor de cada país. Por eso, México ha puesto sobre la mesa su intención de compartir con Guatemala los beneficios de sus proyectos más sobresalientes. México donará 200 kilómetros de vías de tren y para 2026 contaremos con la conexión ferroviaria después de más de 20 años de su interrupción, lo que vinculará a Guatemala con el Corredor Interoceánico (CIIT) vía Tecún Umán y que ofrecerá importantes beneficios económicos y de comercio exterior.
Por otro lado, hay voluntad para que el Tren Maya llegue al Petén, dinamizando el turismo a través de destinos compartidos como el Mundo Maya, trayendo consigo desarrollo sostenible y bienestar con el acompañamiento de los consulados, gobiernos locales y empresarios.
”La mejor manera de tener un buen vecino es serlo tú mismo“. Anónimo
Hay que recordar que el Tren Maya y el CIIT son importantes locomotoras del desarrollo en México que, junto con el sistema de bienestar, creó derechohabientes (y no solo beneficiarios) y el aumento del salario mínimo en 200 por ciento. Esta reorientación y profunda transformación de la inversión social y del modelo económico privilegia a los sectores que más lo necesitan y que, por demasiado tiempo, estuvieron olvidados.
México es también un aliado para el desarrollo de Guatemala. Ejemplo de ello es la primera etapa del proyecto Sembrando Vida que ejecutó la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid) en decenas de municipios guatemaltecos, que ofrecieron medios de subsistencia y capacitación técnica para cientos de familias y comunidades agrícolas.
Cada vez más jóvenes guatemaltecos cursan estudios en universidades mexicanas y más profesionistas de Guatemala se especializan en instituciones mexicanas de prestigio. Expertas del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) capacitaron a personal del Parque Nacional Tikal sobre la conservación de bienes arqueológicos. Asimismo, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco capacitó a más de 650 mujeres guatemaltecas del Petén en elaboración de productos alimenticios.
Para México y para Guatemala queda claro que nuestra prosperidad y futuro como países están inextricablemente ligados, de ahí la importancia de compartir una visión común del desarrollo.











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