Veintiún meses después de asumir el control del Organismo Ejecutivo, la administración del presidente Bernardo Arévalo y de la vicemandataria Karin Herrera no deja de enfrentar calumnias y ataques de grupos insatisfechos con el clamor popular que se reflejó en las urnas, en agosto de 2023.
Las “fantasías animadas” emprendidas por el sistema de justicia no han tenido límites. La estrategia es vender ficción y repetirla, con la esperanza de engañar a los ciudadanos. Basta revisar los diarios para constatar los intentos para desacreditar el trabajo del Gobierno. Primero atacaron el aumento de homicidios, pero luego callaron ante la contundencia de los resultados a la baja en ese delito y en extorsiones.
Las diatribas incluyen críticas por incautaciones de droga, capturas de extraditables, la situación de las carreteras y supuestas investigaciones de corrupción ligadas con ministros y secretarios. La nueva inventiva se divulgó ayer, cuando el Ministerio Público (MP) empezó otra cacería por la compra de fármacos, insumos y equipo médico a la Oficina de las Naciones de Servicios para Proyectos (Unops), en la que involucra directamente al jefe de Estado, pese a que goza de antejuicio.
En el fondo, parafraseando al gobernante, el MP y aliados en el Organismo Judicial y Corte de Constitucionalidad se “dedican a traficar con el miedo” y a sembrar dudas sobre la honorabilidad de funcionarios, a quienes mandan a prisión sin respetar el principio de inocencia y por estar en el “lugar equivocado”.
Sin embargo, en las redes sociales se nota que los guatemaltecos ya tomaron nota de estos engaños, al grado de que las pesquisas les generan molestia, enfado y críticas hacia una entidad que ha perdido credibilidad y confianza.
Y no puede ser de otra forma, luego de que más de 30 países, entre ellos de Norteamérica y Europa, han proscrito a la máxima autoridad del MP y su círculo de confianza, con argumentos claros y firmes en cuanto a la relación que tienen con exfuncionarios señalados de saquear el erario.
Pero, aunque pareciera contradictorio, los connacionales ven con optimismo el futuro inmediato. Saben que, irremediablemente, el sistema de justicia tiene que ser renovado, que la cooptación concluirá en el primer semestre de 2026, lo que terminará con las persecuciones políticas, ridículas y macabras.











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