Un refrescante descanso bajo el sol veraniego o un fervor religioso heredado de años fueron parte de las experiencias que familias guatemaltecas y extranjeros vivieron durante la Semana Mayor. Las principales calles del Centro Histórico y de otros puntos del país fueron pintadas por la peculiar textura del aserrín que marcó el paso de las diversas andas procesionales.
Estas, en sus recorridos, fueron acompañadas por las marchas fúnebres y las súplicas de esperanza que expresaron cada uno de los feligreses católicos. Al mismo tiempo, en donde la tierra firme termina, familias enteras disfrutaron de momentos relajantes jugando con las olas de las costas nacionales.
Las referidas vivencias se desarrollaron bajo la atenta supervisión de las autoridades que, con operativos de prevención y emergencia las 24 horas, velaron por el cuidado, seguridad y bienestar de todos los pobladores y visitantes internacionales.

Manuel Del Cid

Danilo Ramírez

Sandra Sebastián

Oscar Jiménez

Sandra Sebastián











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