Trabajando por la Biosfera Maya

La conservación de especies de flora y fauna endémicas, la preservación de entornos geográficos especiales y el cuidado de recursos naturales como el agua y el oxígeno han hecho que cada país marque territorios y los proteja, con el fin de preservarlos y convertirlos en fuentes de educación, investigación, admiración y turismo.

En 1955, Guatemala declaró como Parque Nacional la zona de selva que circunda la ciudad de Tikal. En la actualidad, el país cuenta con 120 áreas protegidas, que tienen distinta categoría y extensión, y unidas cubren un territorio de más de 2 millones de hectáreas, lo que representa el 29 por ciento del territorio nacional.

El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) fue creado en 1989, y es la entidad estatal encargada de la administración de estas reservas naturales y de trabajar por la conservación de las mismas. Por ello, se da a la tarea de realizar monitoreos periódicos en todas la zonas protegidas.

La Reserva de la Biosfera Maya (RBM) fue creada en 1990, por medio del Decreto Legislativo 05-90. Es una de las más grandes reservas naturales de América y está conformada por bosques, ríos, humedales y vestigios de la civilización maya, con sitios arqueológicos tan importantes como El Mirador, donde se ubica la pirámide más grande llamada La Danta, así como Yaxhá-Nakum-Naranjo, con el templo E-VII-sub, un sitio de observación solar.

El Sexto Informe de Monitoreo de Gobernabilidad en la Reserva de la Biosfera Maya, realizado por el Conap, revela que se han recuperado 150 mil hectáreas, las cuales habían sido invadidas por actividades humanas. En este logro se ha contado con la participación de entidades estatales y organizaciones de la sociedad civil.

El informe cuenta con veintiún indicadores, distribuidos en cuatro secciones: 1.Presencia institucional y aplicación de la ley. 2. Ordenamiento territorial, manejo y coadministración. 3. Finanzas, ingresos,infraestructura y demografía. 4. La integridad ecológica.

El monitoreo constante permite contar con datos y registros que ayudan en la toma de decisiones para preservar esa zona y alertar sobre actividades peligrosas, como la tala o peligros como los incendios forestales que se dan en la época seca.

Además, se ha establecido la Mesa de Monitoreo Biológico de la Reserva de la Biosfera Maya y Áreas Protegidas del Sur de Petén (MMB), “que tiene como objetivo ser un espacio de diálogo, análisis y discusión para la unificación en la ejecución del Monitoreo Biológico de la RBM, basado en alianzas estratégicas entre instituciones de Gobierno, organizaciones de la sociedad civil y concesionarios”, de acuerdo con información del Conap.

 

Redacción DCA