Tortuga Marina, control y protección

Guatemala es considerado país megadiverso por su amplia variedad de especies, muestra de ello se tiene la visita de 6 de las 8 especies de tortugas marinas que existen en el mundo: parlama, baule, carey, cabezona, verde o negra, las cuales se encuentran en la Lista de Especies Amenazadas en Guatemala –LEA–, y en la lista de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna –CITES–, siendo la mayor amenaza a la que se enfrentan los reptiles y la contaminación ocasionada por el ser humano en su hábitat.

La presencia de estas especies tiene importancia en diversos ecosistemas, como arrecifes coralinos y pastos marinos.

Además de transportar energía entre el mar y la playa, ya que se consideran especies indicadoras, el tamaño de sus poblaciones es indicio de la salud del mar y la costa.

En el país existen mecanismos de protección y control para establecer el uso sostenible de las especies de tortugas marinas. En ese sentido, el CONAP promueve la aplicación de la Estrategia Nacional de Manejo y Conservación de las Tortugas Marinas, estableciendo tortugarios, que son unidades de conservación de la tortuga marina, los cuales deberán ser legalmente autorizados por el CONAP.

Asimismo, se ha definido la cuota de conservación, la cual consiste en la entrega del 20 % de los huevos de tortuga parlama (Lepidochelys olivácea) colectados, a un tortugario legalmente autorizado, y el 100 % de los huevos de las otras especies, permitiendo el consumo responsable de los huevos de tortuga parlama (Lepidochelys olivácea), considerado uno de los medios económicos de subsistencia de las comunidades locales.

El turismo sostenible y regulado del buceo, avistamiento durante la anidación o liberación de neonatos, y actividades educativas sobre las especies de tortugas marinas, son algunas acciones que el CONAP realiza para la protección y conservación de las tortugas marinas.

¿Cómo podemos apoyar a su conservación? Evitando el uso de plásticos innecesarios y no tirando basura en los cuerpos de agua, debido a que la basura que queda atrapada en las corrientes oceánicas afecta gravemente a estos reptiles, los cuales pueden quedar atrapados en los desechos y morir asfixiados.

La basura se convierte en partículas microscópicas, las cuales digieren las tortugas, y pueden sufrir intoxicaciones, aunque realmente el uso inconsciente del plástico afecta a toda la fauna marina.

¡Hagamos conciencia y sumémonos a la conservación y protección de las tortugas marinas!

Elder Figueroa