The Doors: a 50 años de esperar el Sol

La banda californiana The Doors sacaba en mayo de 1968 su tercer disco Waiting For The Sun,  mientras Francia usaba mayo y junio para las protestas estudiantiles contra el consumismo y en favor de los ideales. El material reafirmaba el éxito del grupo a la vez de que este se destruía por dentro, inundado por la popularidad y los excesos. Morrison abusaba del alcohol y las drogas, y un aroma de cliché envolvería a la estrella como un ícono trágico del rock.

Las tensiones en el estudio eran fuertes, sobre todo por la dependencia al alcohol de Jim. Waiting For The Sun contiene el pop más psicodélico, con frases poéticas etéreas y brutales, cubiertas por un surrealismo lisérgico con sabor nostálgico a tarde de verano. Vietnam ya era un hecho, y mientras las revueltas y el activismo se escuchaban a lo largo de EE. UU., el intimismo del álbum invita a huir a una galaxia lejana.

Ray Manzarek, Robbie Krieger y John Densmore se unirían más por lo que tenían que decir como artistas, a pesar de los episodios alcohólicos de Jim. Una de las marcas más fuertes del disco es el tono aguardentoso de Morrison, siempre con una sensibilidad bukowskiana.

La producción se inicia con Hello I Love You, una balada que devolvería a The Doors a las listas de popularidad luego de que Strange Days fuera un total fracaso en ventas, pero una obra maestra con el tiempo. Es una pieza groovie y juguetona acerca de eseprimer encuentro.

Líricamente Love Street es más elaborada, con frases pensadas y poéticas dirigidas a un corazón exigente. Not To Touch The Earth tiene un compás extraño. Letras peyotizadas con imágenes impactantes, cargadas con poesía feroz y delirante: “Some outlaws lived by the side of a lake /The minister’s daughter’s in love with the snake/ Who lives in a well by the side of the road /Wake up, girl, we’re almost home.” Al finalizar la canción, Jim se autonombra El Rey Lagarto, su alter ego.

The Unknown Soldier es una ópera en la que escuchamos el fusilamiento del héroe. Fue el segundo primer lugar del disco. Su aire militar y el aura de Vietnam la hicieron irresistible para el movimiento de las flores.

Spanish Caravan es una composición de varios compases y ritmos elaborados sin mucho esfuerzo lírico. Mismo caso en temas como Summer is almost gone, We Could Be So Good Together, Wintertime Love y The River Knows. My Wild Love es una plegaria ambientada en medio del desierto, donde el ácido y la psicodelia predominan. Cánticos y sonidos piel roja levitan en un ritmo tribal.

Una crónica social feroz es Five To One. La voz aguardentosa es lo que otra vez más destaca en la canción. La letra es un vómito incontrolable de injusticia y carnicería. La pondría a la par de Masters of War, de Bob Dylan; sin embargo, se respira la noche anterior, violenta de drogas y alcohol.

Waiting For The Sun es el punto de no retorno de la banda. Brillante por su lado musical y poético, aunque por momentos hacen ruido canciones frívolas y plásticas. The Doors daría otro golpe de autoridad a su leyenda y Jim Morrison a su inmortalidad.

Allan Martínez