Tejido social

No habrá gobierno que pueda salir adelante, con una sociedad fragmentada y polarizada en enfrentamiento político.

Para el presente y futuro, si queremos construir una sociedad próspera y en paz, además de construir puentes y carreteras debemos construir un tejido social sólido, enfocado a generar confianza, tolerancia y respeto a personas, instituciones y autoridades; debemos generar marcos de acercamiento entre todos los ciudadanos, respetando la diversidad cultural de las áreas urbanas y rurales. Nuestro país está considerado como una de las áreas más vulnerables en riesgos por los desastres naturales, por el cambio climático, a pesar de que cuando somos afectados por algún acontecimiento natural sale a relucir la solidaridad y el apoyo mutuo de todos los guatemaltecos de distintas áreas, regiones y estratos sociales.

A pesar de que estamos ubicados territorialmente en un área estratégica privilegiada, en la cintura entre América del Sur y en uno de los mercados más grandes del mundo entre los dos océanos, esta condición la podríamos perder si no damos el primer paso para reconstruir el tejido social fragmentado desde décadas por un enfrentamiento armado interno que no superamos, que deja como secuela   intolerancia e irrespeto a la diversidad de opiniones en un enfrentamiento político. Hemos tenido avances, pero siempre tendemos a retroceder y no dar seguimiento, uno de ellos son los Acuerdos de Paz, la creación de parte de los gobiernos sobre la creación de entidades indígenas dentro de la estructura del Estado, la legalización de diversas corrientes de pensamiento político, la institucionalidad de la paz, todas abandonadas, sin rumbo.

Esto nos indica que, tanto a nivel social como institucional, debemos reconstruir el tejido institucional, crear condiciones para el mismo, debemos crear puentes entre sectores sociales, distintos estratos sociales, respetar la diversidad de opiniones políticas entre áreas urbanas y rurales, entre regiones y culturas diversas; la tarea no es fácil pero tampoco imposible, esto permitirá una planificación de nuestro desarrollo y prosperidad en distintos enfoques, desde distintas experiencias, necesidades e intereses. De lo contrario, mientras no exista un involucramiento de la sociedad guatemalteca desde sus distintos ámbitos de acción, tanto urbano y rural, no habrá gobierno para el presente y futuro que pueda gobernar y salir adelante con una sociedad fragmentada en un enfrentamiento político basado en descalificaciones e intolerancia a la diversidad de opiniones. Es accesible el reconocernos para construir un tejido social sólido y permanente, así juntos construir una Guatemala próspera y en paz.

Pedro Bal Cumes