SYSTEM OF A DOWN, A los 20 AÑOS DEL DISCURSO POLÍTICO FEROZ

Rick Rubin, productor respetado en la industria musical, aseguró que la primera vez que escuchó a System of a Down no paró de reírse. No lo dijo como insulto, sino por el humor, la irreverencia y las locuras que hacían sobre el escenario.

SOAD era una banda víctima de la saturación nü metal; sin embargo, no eran ni eso ni metal. Los metaleros los detestaban y les deseaban muerte por desmembramiento, mientras yo los confundía con Powerman 5000.
El caso es que no encajaban. Su primer sencillo, Sugar, emergía con una atmósfera extraña y líricamente ininteligible, pero tenía mucho humor y la química vocal de Serj Tarkian con el guitarrista Daron Malakian era imposible de obviar. La batería fortísima y veloz de John Dolmayan y el bajo pulsante Shavo Odadjian era sinónimo de una columna vertebral que le daba al grupo un paso descomunal y violento.

Ni se hable del ingrediente armenio. Los cuatro son parte de una tercera generación de refugiados del genocidio impulsado en el imperio Otomano. Mucha tela que cortar en este tema, pero la experiencia de Rubin les sirvió para encauzar furia, humor, sarcasmo y raíces en cada canción.

Suite-Pee abre el disco System of a Down, con un violín metálico y después el rock veloz y la voz dramática de Serj. Los gritos guturales y alaridos entre coros elaborados, es lo primero que se hace notar. La letra es otro cantar: la religión y el cristianismo chocan con el sexo. Los músicos dijeron que tener una posición puede ofender a alguien, pero con la pena. La asunción del republicano George W. Bush a la Presidencia de EE. UU. convirtió a SOAD en la única voz contra la guerra de Iraq.

Know le sigue como una orden para enterarte y expresarte responsablemente, y no arrastrado por la ignorancia del poder. Sugar es una palabra diferente a opio, a propósito, para que no se ahogue en la indiferencia del discurso ideológico.

Suggestions se mueve veloz entre una profecía lírica y la psicosis metalera. Lo mismo sucede DDevil. Spiders es otra dimensión, una araña que manipula para después engullir. War? es imponente para cuando la gente mala invoca ideales para aniquilar a otro. El disco continúa con esa temática, y P.L.U.C.K. es el cierre, mas no sirve de catarsis, es furia e indignación: la revolución es la solución. Panfletera afirmación, pero es la única verdad.

SOAD es el primero de la tormenta de 5 discos. Aunque en los siguientes se perdió humor y sátira, este fue el comienzo de la única banda de rock de los últimos 20 años que se atrevió a decir: “No más guerra”.

Allan Martínez