Texto: Carla Natareno
César Brañas fue un escritor y periodista que la historia de la literatura guatemalteca catalogado como uno de los tantos integrantes de la generación de 1920. Pero, ¿quién fue?, ¿Por qué ocupa un lugar en la historia de las letras nacionales? Hoy, a 49 años de su fallecimiento, lo recordamos.
La familia de Brañas llegó desde España a Guatemala y César nació en La Antigua Guatemala en 1899. Su madre murió cuando él era un niño y quedó al cuidado de su abuela paterna, quien fallece poco tiempo después. Estos dos sucesos marcaron el corazón de Brañas para siempre, puesto que desde niño desarrolló una personalidad melancólica y solitaria. En su libro Inquilinos (1967) relata la historia de una casa llena de habitantes: el padre, jardinero, ama de llaves, cocinera, pero aún así hay un aire de soledad y vacío.
Creció en un ambiente estable. Su padre se esforzó en forjar un lazo fuerte con él e intentó apoyarlo en sus decisiones, pues desde pequeño mostró un interés por la literatura: desde temprana edad leía de manera constante a los grandes clásicos universales. Fue editor del periódico El pabellón escolar, del Instituto Normal para Varones Antonio Larrazábal, y quizá así inicia una historia de un hombre que posiblemente nunca quiso ser estudiado o reconocido.
Viajar para sanar
A diferencia de muchos de los escritores de su generación que viajaban de manera constante fuera del país, él lo hizo una sola vez. Viajó a Europa, Cuba y Estados Unidos, parte de la historia cuenta que este viaje fue para dos objetivos: salir de la nación y conocer el mundo periodístico para implementarlo en Guatemala. Pero se dice que tenían otro motivo: sanar un corazón roto. Brañas se comprometió una sola vez en su vida con Eugenia Colima, de quien existe una sola fotografía en los archivos de la Biblioteca César Brañas, pero se desconoce el motivo por el cual el compromiso terminó. Así que estas salidas tienen dos posibles hipótesis. Lo que sí es un hecho es que su padre patrocinó este viaje que cambiaría la vida del escritor.
Al regresar a Guatemala, alrededor de 1924-26, se une al equipo editorial del vespertino El Imparcial junto con los hermanos Durán y Alejandro Córdova e implementó lo aprendido en el extranjero. Después de unos malentendidos Brañas se encarga de editar La Página Literaria de dicho periódico hasta su muerte (1926-1976).
Referente cultural
Este espacio periodístico se convirtió en un referente de la cultura y el arte en el país. Brañas entendía muy bien la importancia que tenía el periodismo para difundir la educación. En su discurso con motivo de su aceptación como miembro de número de la Academia Guatemalteca de la Lengua (1940, recalca que el periodismo debe ser una herramienta más para la educación, ya que el sistema educativo tenía sus debilidades. Bajo ese compromiso, reseña libros, conciertos, exposiciones de arte y otras actividades, para las personas que no podían asistir o comprar el libro tuvieran el acceso a dicha información. Este trabajo no lo hizo en solitario, se rodeó de escritores importantes de su época como Miguel Ángel Asturias, José Ortega y Gasset, Gabriela Mistral, David Vela, Ramón Blanco, León Aguilera y Francisco Méndez, pero no se olvidó de los escritores jóvenes y les permitió publicar en La Página Literaria para empezar a construir una carrera en el mundo de la literatura. Augusto Monterroso, Luz Méndez de la Vega, Margarita Carrera, Catalina Barrios y Barrios y el Bolo Flores fueron algunos de los tantos jóvenes principiantes se que asomaron a El Imparcial para encontrar una escuela dentro de las páginas del desaparecido periódico.
Él hizo de la literatura su vida, puesto que se entregó a la lectura y la escritura. En su obra se encuentran alrededor de 12 cuentos, 15 prólogos, 12 novelas y 27 poesías. La mayoría de la temática de su obra es la soledad, la melancolía, la tristeza, el existencialismo y el pesimismo. Sin embargo, Brañas disfrutaba de una personalidad discreta, de bajo perfil. Huía de las actividades sociales, como homenajes o reconocimientos. Se refugió en su casa, hoy conocida como la biblioteca César Brañas (6a. calle 0-60, zona 3), que alberga más de 10 mil libros de su propia colección y la de Cardoza y Aragón, entre otros. Dicho recinto, aún abierto al público, se resguarda un tesoro invaluable que gracias a su equipo de trabajo se mantiene en pie el legado que Brañas dejó. Este 21 de febrero en la biblioteca se realizará una conferencia titulada Las novelas de César Brañas, a cargo de Claudia Chinchilla, Walter González, Roberto Cifuentes, a las 10:00 horas. Tel. 2238 0403 o al correo [email protected]











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