Somos agua, somos vida

”Los ríos amenazados nos han llamado, debemos acudir y actuar“.  El agua es un elemento vital.  

Berta Cáceres, mujer lenca asesinada en su casa el 3 de marzo de este año, nos convocó con esta frase a defender el agua: “los ríos amenazados nos han llamado, debemos acudir y actuar”. 

El agua es un elemento vital y sin él no podemos vivir.  En Guatemala tres millones de personas no tienen acceso a servicios de agua potable y seis millones no tienen acceso a saneamiento. Las áreas rurales tienen menos acceso que las áreas urbanas.

En un informe sobre las metas del milenio afirman que en el mundo es una tarea de las mujeres acarrear el agua en aquellas áreas endonde no hay fuentes accesibles, ellas recorren kilómetros para movilizarlas a las casas.

Otra tarea asignada a nosotras es lavar la ropa, muchas todavía acuden a las pilas comunales, otras en los ríos o lagos, y algunas en las pilas de sus casas. Esto significa en numerosos casos, acarrear la ropa mojada y llevarla a casa para secarla. A quienes les llega agua a sus casas, significa levantarse a las 3 de la mañana para lavar y juntar en toneles el vital líquido, para el aseo de las personas que habitan en ella. 

Esta problemática del acceso al agua se profundiza más en la época seca, con el desvío de ríos por parte de empresas y la contaminación. Además, como seres humanos, tomar agua potable todos los días es una necesidad indiscutible, necesitamos por lo menos dos litros diarios para estar hidratadas, ya que el 60 por ciento de nuestro cuerpo es agua.

La Asamblea Social y Popular junto a otros movimientos sociales, pueblos y comunidades organizadas han convocado a la #MarchaPorElAguaGt a partir del 11 de abril.

Durante 12 días, más de 2 mil personas caminaremos hasta llegar al centro de la ciudad de Guatemala, llevando agua de todos los ríos del sur y del norte del país. Luchamos por el agua, por la vida y denunciamos el uso desmedido del agua de las empresas agroindustriales -plantaciones de palma aceitera, caña de azúcar, café-, la instalación de hidroeléctricas, el robo, la contaminación y el desvío de ríos, así como la amenaza de privatización del agua, que entre otras actividades, impactan en el ecosistema marino -como sucedió en el ecocidio del río La Pasión en 2015-.

Queremos que todas las personas gocemos del acceso al agua, cuidemos su limpieza y afluencia en todo el territorio. Y para eso, es necesario que dentro de nuestra organización política sea parte fundamental el cuidado del agua. Esto incluye el tratamiento de la basura, el sistema de drenaje y los desagües de cada comunidad, barrio o colonia.  

Por esta razón, junto a la Asamblea Social y Popular, hago un llamado para que nos incorporemos a la marcha y luchemos por una administración justa de este elemento.

Las personas que estén interesadas en participar, pueden consultar las rutas de la caminata en las redes sociales y boletines. Caminemos por la vida, por el agua.